Los Apus

A los Apus se les conoce como “Montañas Vivientes” desde épocas pre-incas en varios pueblos de Perú, Bolivia y Chile; y se les atribuye influencia directa sobre los ciclos de la cosecha relacionados con las estaciones y las fases de la luna, referente a las regiones donde éstos estaban situados. En estos cerros existían estructuras donde se desarrollaban diversos ritos a los que acudían los Inkas ancestrales a rendir culto a la Divinidad y recargarse de la fuente de energía que de ellos se emanaba. Llamados también “Los espíritus de las montañas”, los principales Apus en Perú son Ausangate, Salkantay, así como Machu Picchu.

Apu es divinidad, montaña, señor de la América Precolombina. Inclusive haciendo un paralelo, se recuerda en el Evangelio de Jesús, cuando Él siempre acudía a las montañas para inspirarse, para hablar con el Padre, hay una parte muy clara en el Sermón de la Montaña donde hablaba con sus discípulos y con la gente que venía a escucharlo y les daba bienaventuranzas y enseñanzas. Así como las montañas, a las que también acudió Moisés y se internó, se les atribuyó durante ese periodo, un rol de potente energía y fuerzas sobre naturales.

Siempre he deseado vivir rodeada de Apus o montañas, y sentir seguridad y protección. Hasta diría que es una fuente de inspiración y a la vez, con su majestuosa presencia y el silencio de sus cerros imponentes, son compañeros, pudiendo así ser mucho más fácil respirar profundamente y meditar. 

Recuerdo mucho el camino de retorno del Complejo Arqueológico de Ollantaytambo, cuando estaba de regreso con mi hija de ahí hacia San Jerónimo de la ciudad del Cuzco, justamente tuvimos la inmensa suerte de abordar una camioneta colectivo prácticamente privada como si fuera solo para nosotras, ya que era un chofer que volvía a la ciudad a recoger una delegación de turistas. El paisaje mirado por las ventanas a la derecha e izquierda, era impresionante. La hora, entre las cinco y cuarenta; y las seis y treinta de la tarde. El atardecer en esos lugares de la Sierra es espectacular, parecía que la carretera se hubiera quedado solitaria para que únicamente nosotras la recorriésemos y pudiéramos apreciar el cielo, las montañas y sus colores.  Se entremezclaban los ocres con los verdes, y estos con la combinación del cielo, parecía un óleo fantástico de acuarela. El silencio nos embargaba y a veces cruzábamos miradas para ver si las dos pensábamos lo mismo.

Adentrarnos con nuestro pasado es maravilloso, saber de dónde venimos y nuestra ancestral historia es un regalo del Universo. Alejarnos un poco de nuestra urbe, nos sirve para salir de nosotros mismos y retornar con la mente, el espíritu y el alma recargados para continuar nuestro camino, estas paradas nos hacen falta siempre; porque al volver, tomaremos aliento y daremos los pasos que debemos dar con más energía y firmeza.  Retírate cada vez que puedas cerca de las montañas y verás lo que surge.  Acércate a los Apus o montañas milenarias, en donde en la actualidad aún ahora, se celebran pagos a la tierra, a la Gran Pachamama remembrando las celebraciones y rituales que se hacían para que hubiese un mejor año de agricultura o prosperidad en general para el pueblo, o a nivel personal.

Espero que les haya gustado habernos transportado hacia los Apus. Hasta la próxima!

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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