La palabra Pachacamac, significa “Alma de la tierra, el que anima el mundo”. Era el culto de toda la religión costeña. El Santuario está ubicado en el Valle de Lurín, en cuyos márgenes se asentaron desde hace tres mil años los pobladores. Éstos se dedicaban a la pesca, la agricultura y la explotación de lomas. En su cerámica destacaban aves y felinos. El Complejo de Pachacamac hacia el año 1,100 d.C., era un conjunto de asentamientos habitacionales y administrativos que incluyen pirámides con rampa. En 1470 los Incas habían establecido en Pachacamac una importante capital provincial. A la llegada de los españoles en 1533, Pachacamac era el Santuario más importante de la Costa.
El Ídolo
Mitos recogidos en el siglo XVII dan testimonio del temor y respeto que la deidad de Pachacamac, el “animador del mundo” infundía entre sus devotos. Uno de estos mitos lo identifica como el Dios que generaba los terremotos; otro señala que él proporcionó a la humanidad alimentos tras sacrificar a un hijo del Dios Sol. El ídolo fue encontrado en 1938, la pieza de madera se ajusta a las descripciones hechas por los conquistadores españoles al llegar al santuario en 1533. En la parte superior, la deidad es representada como una figura humana doble. La parte central está tallada con imágenes humanas, de animales y de plantas (Fuente: Museo Pachacamac).

En el año 1533 cuando llegaron al Santuario del Templo de Pachacamac los españoles, pensaron poder encontrar innumerables tesoros y oro en especial; al ídolo lo destruyeron porque para ellos esto era como especie de Dios pagano o una herejía, ya que los antiguos pobladores creían en las Deidades del Sol y la Luna, ellos hacían rituales, también de acuerdo a las fases de la luna; era una cultura de misticismo y adoración a estos principales astros, veneración y pagos a la tierra, la Pachamama. Estas culturas pre Incas e Incas, tenían una Organización, un aspecto social, religioso y cultural muy bien estructurado, acorde con sus costumbres y creencias que adoraban al Sol, a la Luna y tenían un Calendario Astral de acuerdo a la constelación de las estrellas, una creencia mística en la que en el caso de este Santuario predominaba su Dios: El Ídolo.
La creencia o fe en algo o en alguien, sean éstos Astros, Dioses o Seres Divinos, existe desde el comienzo de las civilizaciones y luego que el hombre aprendió a subsistir practicando la caza, la recolección de alimentos, la pesca, creando el fuego, etc. Tuvo siempre la necesidad y el afán de creer y aferrarse a algo, a una entidad, a un Ser Superior. Ellos eran, los antiguos, adoradores del Sol, la Luna, las Estrellas y tenían sus Calendarios Solares que les permitían prever un buen tiempo para sembrar, cosechar y sabían cuando subía la marea de las aguas en general.
Hoy en día, sea cual fueran sus creencias, costumbres o religiosidad, existe la imperiosa necesidad que nace con el Ser Humano de confiar, de creer en una fuerza divina; primero fueron los sagrados elementos de la naturaleza como lo hemos mencionado y después la genuina esperanza de ser iluminados por algo o alguien superior: Divino, místico o religioso.
¡Hasta la próxima aventura!
Fuente: Web Museo Pachacamac http://pachacamac.cultura.pe/santuario-arqueologico/historia-del-santuario
Fecha de consulta: 28/04/2020