Hoy nos transportaremos a los antiguos peruanos y sus costumbres, para conocer mejor esta especie de cactus que, según los antecedentes prehispánicos, especialmente las comunidades nativas del norte peruano conocían muy bien de su uso y sus facultades. Podremos entender también cómo se les catalogaba a quienes practicaban estos rituales y cómo fueron erradicándose estas costumbres con la conquista.
El cactus de “San Pedro”, es una especie de la familia Cactácea. Se cree que este cactus tiene el nombre del apóstol de Cristo, Pedro, por hacer referencia a las propiedades inspiradas por un Dios, por una Divinidad; siendo muy utilizada en la medicina tradicional y en los rituales chamánicos de antiguos peruanos. Apareció desde antes del segundo milenio A.C. Se usó como una sustancia en el proceso de diagnosticar y curar ciertas enfermedades, debió de ser consumido para facilitar la comunicación y el tratamiento de alguna de ellas; y hasta como un eficaz purgante, especialmente de las enfermedades creadas por la mente, por la psique.

El “San Pedro” es un cactus que se distribuye en el norte del Perú y que tradicionalmente ha sido utilizado en ceremonias de adivinación y medicina folclórica desde épocas pre-hispánicas hasta nuestros días. El “San Pedro” es utilizado para elaborar la bebida denominada “achuma” la cual ocasiona alucinaciones visuales y auditivas producto de la ingesta del alcaloide mescalina, el cual se encuentra en sus tejidos de clorofila. Este cactus ha estado omnipresente en las culturas andinas, siendo concebida como “planta sagrada” e inclusive, hasta el día de hoy hay quienes creen que cuida del jardín de la casa donde está sembrado. Se le atribuyen una serie de efectos de carácter alucinógeno, asociados a rituales chamánicos. Su ingesta para estos fines tarda una hora o dos para que haga efectos y éstos tienen una duración de 8 a 10 horas.
Conocemos que todas las costumbres y creencias de los antiguos indígenas fueron arrasadas en su momento en la época de la Colonia, ya que se creía en ese entonces que eran herejía, hechicería, cosas demoníacas. Hubo muchas persecuciones y muertes por la práctica de estas últimas costumbres. Se ha visto también que una planta alucinógena mal usada puede convertir en adictos y enfermos a muchas personas. Los pobladores de cada cultura han actuado por instinto mayormente, han tenido adoraciones al Sol, a la Luna, a las estrellas; pero hay que revalorar las culturas ancestrales, porque muchos factores del pasado en lo referente al uso de plantas, hoy y de manera más especializada, con estudios profesionales, viene a ser lo referido al medio ambiente, a la herbolaria, la botánica, la inclinación a la medicina natural y el uso combinado de los medicamentos y las plantas, también hay otra rama para curar enfermedades que es la homeopatía. Ahora se fusiona lo ancestral con lo moderno, no sólo de la cultura peruana, sino, de los antiguos mayas, aztecas, etcétera; en fin, todas esas fascinantes culturas sirvieron con sus aciertos y experiencias para forjar parte de nuestra sociedad actual.
Pienso que debe aprovecharse lo mejor de la naturaleza, sus seres vivos, las plantas por ejemplo y siempre el ser humano tendrá el libre albedrío de usar los elementos que se le ha sido proporcionado por la madre tierra y que están allí a su disposición. El cactus San Pedro se usa para tratar afecciones nerviosas, problemas de articulaciones, de drogodependencias, enfermedades cardíacas e hipertensión, también es usado por sus propiedades antimicrobianas. Lo que debemos de aprender de los antiguos pobladores y sus costumbres es la manera cómo adoraban el cosmos, en su totalidad y como respetaban la tierra, la curandería ancestral, son los chamanes de ahora y siempre. Se han visto excesos y mal uso también de no sólo el “San Pedro”, sino, de otras plantas alucinógenas y algunos malos elementos se han aprovechado del consultante o consumidor.
Desde el año 2005 el Perú, viene comercializando a diferentes países de Europa y América principalmente, así como de Asia y Oceanía bajo las modalidades “cáscaras secas” y “harina de cactus”. Los resultados muestran que la especie principal comercializada en los diferentes mercados de Lima bajo el nombre de “San Pedro” fue Echinopsis peruviana, procede del medio silvestre, y se extrae de la localidad de Matucana, provincia de Huarochirí, así también como del Cuzco y otros lugares (MINAM, 2013).
Que este artículo nos sirva para rescatar lo bueno de la utilización de ciertas plantas, pero siempre debiendo ser consultado con un especialista teniendo en cuenta que si es una planta alucinógena sea usada racionalmente, ya que así estuviera en polvo o en cáscara seca, el uso indebido y no dosificado adecuadamente puede tener graves consecuencias.
¡¡Hasta la próxima!!
Fuente Web: “El San Pedro” o “Achuma” El género Echinopsis, Taxonomía, distribución y comercio Informe de la Autoridad Científica CITES Perú, 2013 (PDF) https://www.gob.pe/institucion/minam/informes-publicaciones/2555-el-genero-echinopsis-taxonomia-distribucion-y-comercio