Perro-Hombre, magnífica relación

¿Creen ustedes que los perros forman parte de su familia? Cada vez más personas responden que ellos son un miembro más de ésta y que se les debe tratar de acuerdo con ello. En las sociedades actuales donde domina el ritmo vertiginoso de los autos, construcciones, bocinas de autos y el vaivén del ir y venir de cada uno ensimismado en lo suyo; los perros son el afluente que nos sirven de calma y serenidad para sosegar en nosotros tanto ruido físico y mental. Dada la rutina de la vida diaria con sus estruendos y confusiones, sentimientos a veces encontrados de hiperactividad, nostalgia o soledad, los perros se convierten en una forma de compartir vivencias y sentimientos; pues, son los primeros que cuando volvemos a casa de la oficina, o de la actividad que realicemos, nos deleitan con la forma de cómo nos esperan y regalan su desinteresada compañía. Sin embargo, el rol del perro en la sociedad no es sólo el de ser una mascota entre nosotros, sino, que abarca mucho más que esto.

Desde épocas antiguas, los perros han formado parte de innumerables trabajos con los hombres, tales como: Pastoreo, guardia, detección y rescate de personas, asistencia a discapacitados, entre otros y hasta han sido artífices en muchos casos de salvar vidas. La relación humano-perro tiene además una historia evolutiva extensa. La evidencia arqueológica indica que el perro fue la primera especie animal en ser domesticada, y que esto ocurrió hacia el final del último período glacial, cuando toda la subsistencia humana todavía dependía de la caza y recolección. Hoy se estima que la domesticación fue solo el resultado de un proceso interactivo que tuvo lugar durante decenas de miles de años. Este proceso, basado en la necesidad compartida de refugio, comida y protección, ha dado lugar a relaciones de competencia, cooperación y coevolución entre humanos primitivos y antepasados de los perros. En la cultura occidental en la actualidad, la práctica de tener un perro ha ido en ascenso y cada vez es más su requerimiento y su compañía (Diaz Videla, 2017).

Son seres que han venido a este mundo para acompañarnos y hacernos el camino más llevadero. Ellos pueden sentir la energía de las personas, son muy intuitivos, pueden sentir tu estado anímico, se dan cuenta cuando sientes necesidad de consuelo, son ideales para jugar y hasta a veces se han visto casos que han cuidado de niños y en otros, hasta han salvado vidas.  Muchas tradiciones espirituales han honrado las relaciones entre humanos y las demás formas de vida animal, como parte de la interconexión con el mundo natural e inmaterial, especialmente con los canes. Gracias a ellos también tenemos la oportunidad de realizar ejercicio físico, ya que con las caminatas que realizamos varias veces a la semana con ellos, mejoramos las condiciones de vida de ellos y de nosotros mismos. En la actualidad se estila en algunas Universidades del mundo, que cuando los estudiantes universitarios estén muy estresados por algún examen, vayan sus perros a la hora de su descanso a visitarlos y los acompañen durante 15 o 20 minutos; especialmente para que los relajen y distraigan.

Somos conscientes que lo somos casi todo en la vida de cada uno de estos animales cuando ellos viven con nosotros, esas cómplices miradas y la intensidad con las que solemos dárnoslas mutuamente. Estos animales saben cuándo estamos enojados por alguna travesura que hicieron, sólo les falta hablar diría yo; así como cuando hemos tenido alguna dificultad en el día, y también sienten cuando recibimos noticias funestas, ya que pueden intuir mucho de los cambios de ánimo y carácter del ser humano. Psicológicamente está demostrado que su presencia y compañía nos hacen mucho bien y que son parte de nuestra terapia mental.

Jos´´e Luis Ch´ávez Tejada – Artista

Me he sentido identificada con mis perros desde niña, nuestro padre siempre llevó a casa cachorros de varias razas. Han sido dálmatas, pekinés, afganos, pastores, etcétera. Tengo una anécdota de un paseo al sur de la ciudad, cuando tenía 17 años y ahí, se extravió mi perra que se llamaba Susy, una pekinesa muy linda, color crema con manchas marrones. A los minutos, la gente cerca del mercado me dijo que ahí estaba mi perra. Cuando corrí hacia ella y la abracé, ella tenía en sus ojos lágrimas de miedo y angustia; naturalmente que yo cuando me estreché con ella también las tuve. Otros perros que me marcaron fueron Peter; un Golden retriever y Winston; un ovejero inglés. Sentí mucho la partida de cada uno de ellos cuando llegó el momento; pues, Peter partió por tener epilepsia y el segundo; Winston, murió por un virus que le dio al estómago.  Compartí con cada uno de ellos alrededor de siete años. 

Los perros son, en definitiva, una grata compañía y lo más divino es que dependen totalmente de nosotros, sus cuidadores; sus amos, sus protectores, como quieras llamarlo; y esto nos hace sentir a mi parecer genuinamente sincronizados con la naturaleza, y nos llena de sensibilidad.  El secreto en este Universo está más en dar que en recibir en todo orden de cosas, como en esta labor de criar a un perro en este caso, amar a estos animales y retroalimentarse tanto el dueño como el animal de esta relación. Es un acto noble y de desprendimiento. 

Tener un perro finalmente, debe ser una tenencia responsable antes de adquirir o adoptar uno de ellos, tendremos toda la responsabilidad no sólo de tener en cuenta los costos de su manutención, alimentación, cuidados médicos; sino también, del tiempo, amor, es decir, las obligaciones y derechos que surgirán de esta “unión”. Este recorrido que empezaremos será fabuloso y descubriremos en nuestros perros, a unos seres magníficos con los cuales compartiremos intensamente el tiempo que dure su estancia con nosotros, nos harán sentir muchas emociones, serán nuestros compañeros ideales, pero, sobre todo nos harán sentir más HUMANOS.

¡¡Hasta la próxima!!

Fuente: Díaz Videla, Marcos Antrozoología y la relación humano-perro / Marcos Díaz Videla. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: IRojo Editores, 2017.

 Clutton-Brock, 1995 – Origins of the Dog: Domestication and Early History

Olmert, 2009. Terapia animal, asistida en Consejería

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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