Biodanza es un sistema de integración humana, renovación orgánica, reeducación afectiva y reaprendizaje de las funciones originarias de la vida. Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras por medio de la música, del canto, del movimiento; la danza, el contacto directo vivencial con el grupo y de situaciones de encuentro físico y espiritual. Los invito a meterse a este mundo en las siguientes líneas.
Los aspectos que repercuten en la práctica de esta disciplina son: Proceso de Integración Humana; en Biodanza el proceso de integración actúa mediante la estimulación de las funciones primordiales de la conexión con la vida, que permite a cada individuo integrarse a sí mismo, a la especie; vale decir la Naturaleza y al Universo en general. Renovación Orgánica; es la acción sobre la autorregulación orgánica inducida principalmente mediante estados especiales de trance, concentración, meditación, transportación mental que activan procesos que repercutirán en la reparación celular y la regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo los factores de desorganización y estrés que son los causantes de muchas enfermedades psíquicas y físicas. Tenemos también que con la práctica de la Biodanza se produce la Reeducación Afectiva; es decir, la capacidad de establecer vínculos con las otras personas. En este punto nos detenemos a decir que cuando hay situaciones que no fueron sanadas, resueltas o exteriorizadas a tiempo dificultan nuestra interacción con los demás en todo orden de sucesos. Repercute también la práctica de la Biodanza, originando el Reaprendizaje de las funciones originarias de vida; que es lo mismo que decir: Aprender a vivir a partir de los instintos. El instinto es una conducta innata con la que nacemos, es hereditaria, pues, no requiere aprendizaje y se manifiesta naturalmente mediante estímulos específicos, tienen por objetivo conservar la vida y permitir su evolución. A través de los instintos una vez sensibilizados mediante esta práctica, conseguimos reestablecer el vínculo entre la naturaleza y la cultura.
Desde el aspecto de las Vivencias Integradoras que la Biodanza produce, se siente y aprende una experiencia vivida con gran intensidad en el ahora, en el momento exacto que somos y existimos. A veces nos estancamos pensando en los sucesos que se produjeron en el pasado, o estamos ansiosos por lo que acontecerá en el futuro; y no vivimos el momento preciso del PRESENTE con claridad, no sabiendo que esto se proyecta sobre toda nuestra existencia. Las vivencias en Biodanza están orientadas para estimular los potenciales de nuestra vitalidad, repercuten inclusive en la sexualidad de nuestra vida, así como también influye en la creatividad, afectividad y trascendencia, denominados Líneas de Vivencia; siendo éstos los puntos neurálgicos de nuestra existencia (Biodanza ORG).
Podemos tomar la Biodanza como una Vivencia integradora, siendo ésta una experiencia vivida con gran intensidad. En Biodanza las vivencias son integradoras porque poseen un efecto armonizador en sí mismas. En Biodanza, el camino hacia la salud se transita mediante la expresión de nuestro potencial genético, la práctica de ésta aborda problemas, como la depresión, el estrés, enfermedades psicosomáticas; etcétera. Relajarse y soltarse, desde tomar un baño lentamente, hasta comer como si estuviésemos en una importante ceremonia, desacelerar el ritmo al caminar, desconectar el celular, buscar los placeres simples de la vida. La Biodanza previene y disminuye el estrés y ayuda a superar la depresión estimulando la energía vital; fortalece la autoestima e identidad y cultiva la afectividad y las relaciones humanas.
En la actualidad la Biodanza no está tan promovida, pero ya se practica en muchas partes del mundo, como en: Sudáfrica, Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, El Salvador, Canadá, Estados Unidos, Francia, España, Grecia, Holanda, Irlanda, Perú, Israel, Italia, Japón, Luxemburgo, Portugal y otros países más. Cada vez se está expandiendo más la práctica de la misma, y en la actualidad se organizan Congresos Mundiales de Biodanzantes.

La experiencia como biodanzante ha sido muy enriquecedora, tampoco como muchos de ustedes, sabía muy a ciencia cierta de qué se trataba este concepto cuando empecé a asistir a las clases. Por invitación de una tía a quien le tengo un inmenso cariño, me sentí muy a gusto en estos ambientes de Biodanza con los otros compañeros que asistían. Ni me imaginaba que iba a sudar muchísimo, pese a no ser igual que un gimnasio para nada, ni tampoco que una clase aeróbica o algo así. Era como sentir una energía liberadora, que por cierto cuando retornas a casa y te das un baño de agua tibia, quedas laxada y sedada completamente.
La Biodanza me enseñó a reconocerme a mí misma, a no sentirme insegura, a perdonarme, a entenderme, sobre todo, a interactuar más profundamente con las personas, a saber que ese mismo temor del contacto directo, de tocarnos las manos, de mirarnos directamente y por algunos segundos a los ojos, o abrazarnos enérgicamente lo tenemos todos; sino, que no lo expresamos. Generalmente, no manifestamos nuestras fobias, miedos, o algún problema patológico en nuestro ser, pero aquí en la Biodanza te reinventas, conoces gente interesantísima, que tienen mucha conexión con todo lo natural y lo holístico, aprendes y si lo quieres así, a alimentarte con productos vegetarianos o sin gluten.
Después de abrazarte profundamente con tu compañero de al lado en plena sesión cada vez que terminas una rutina de ejercicios, te sientes llena en lo espiritual y acompañada en el alma nuevamente; ya que nunca dejaste de estarlo. Tomas conciencia que todos necesitamos de todos, que no somos elementos aislados, que formamos un solo equipo, que el vecino, el compañero de trabajo, o aquel ejecutivo que parece con mucho aplomo y con gran personalidad no es tanto así; sabemos esconder mucho nuestras emociones, fobias; etcétera y con esta práctica tomas conciencia real de la vulnerabilidad de nuestra esencia igual que el de las estrellas del firmamento que tenemos los HUMANOS. Es una práctica que se las recomiendo, para eliminar estrés y desintoxicar la mente y el espíritu.
¡¡Hasta la próxima!!
Fuente: Fundación de Biodanza Web http://www.biodanza.org/es/biodanza (2008)