Duendes y Gnomos ¿Existen?

Desde pequeña he escuchado muchas historias acerca de duendes o gnomos como quieras llamarles. Mi padre, mis tíos y varias amistades me comentaban que antiguamente en el Distrito de Pueblo Libre, en Lima cuando ellos iban en grupo caminando, de aventuras o simplemente jugando, atravesaban lo que era en ese entonces, una inmensa hacienda o chacra que ellos debían cruzar para llegar a la Hacienda Maranga; y que en alguna parte de ese camino ciertas veces habían visto a estos pequeños seres. Asimismo, algunos de ellos -quien había sido monaguillo- comentaba que los Sacerdotes de la Orden Agustiniana de Pueblo Libre les narraban que frecuentemente habían visto duendes. 

Una amiga cusqueña me comentó una vez que en el negocio de Pizzería de su padre, los empleados vieron en una ocasión cómo bajaba un duende blanco por la escalera. Hay narraciones e historias que mencionan a estos hombrecillos elementales de la naturaleza cambiando de ubicación a niños de cuna muy frecuentemente; y que cuando han entrado sus parientes a las habitaciones de éstos, los encontraban con gran sorpresa a los bebes debajo de la cama, o en una ubicación distinta, como en la esquina boca abajo y que vaya…¡El susto grande que pasaron!. Aquí en el norte del país, se vio por medio de una cámara de grabación en Tumbes, puesto en un plantel escolar, cómo en un salón de clases los alumnos se quejaban mucho que les movían los pupitres y sus objetos, el guardián a cargo pudo captar mientras hacía guardia nocturna a través de las imágenes, quedándose atónito, un duende literalmente que salió de la nada y atravesó las paredes de un aula a otra.

Es importante saber que estos seres, de quienes se dice operan desde una forma de naturaleza de los elementos de la tierra, actúan casi de una manera fantástica, disuadible, escurridiza y hasta se puede decir, mágica. Todos ellos poseen invisibilidad, transformabilidad y amoralidad. Según se dice, ellos son espíritus de la naturaleza y elementales que están en permanente contacto con el elemento tierra y viven tanto por encima como por debajo de ella.  Los cuerpos de los gnomos cambian rapidísimamente de forma de acuerdo a los estímulos, parecen ser dirigidos de dos direcciones: Externas y otras de un impulso interior inteligente. Cuenta la leyenda que los gnomos o duendes son eternos mentirosos, les encanta confundir a los humanos, con juegos, embustes y trampas; así como moverlos y trasportarlos de un lugar a otro, sobre todo, cuando son pequeños.

De los Gnomos o Duendes, se dice que viven de 400 a 500 años, cuenta la historia que los gnomos fueron los que les enseñaron a los mortales las prácticas de hechicería. El español Vicente Beltrán Anglada, quien se refiere a apariciones de éstos en las localidades de España, tales como: Asturias, Cataluña, Navarra, Galicia, Córcega, etcétera; manifiesta que estos seres son dotados de un poder superior al que normalmente se les reconoce y que son bastantemente más difícil de ser contactados de lo que se cree, a pesar que ellos se esfuerzan de establecer contacto con los seres humanos. Habitan en el interior de las piedras, en las profundidades del suelo y los huecos de los grandes árboles.

Se dice que los Duendes además de supervisar los grandes tesoros que hay en la tierra, tienen la facultad de predecir el futuro. Hay un dato curioso que se ha escrito sobre ellos, y es sobre su sexualidad, referente a que los órganos sexuales de los gnomos y las gnómidas son relativamente mucho más pequeños en relación a lo diminuto de sus tamaños -claro está-, que los de los humanos y que las gnómidas solamente están en proceso de fecundación una sola vez en su vida, por lo que los gnomos deben estar muy atentos a esto para poder actuar y hacerlas procrear. Existen textos musulmanes con relación a lo que en occidente conocemos como “Duendes” y en el Corán, que es el Libro Sagrado de la Tradición Islámica los mencionan. Para la mitología árabe, éstos son llamados «jinas» y su tradición es anterior al Corán y respetada por Mahoma así también como en los textos mitológicos escandinavos de Eddas, indicios históricos señalan que desde la primera era cristiana ya eran muy conocidos estos extraños seres, personajes de bosques y cuevas. El romano Publio Octavio en los años 470 escribió: «He visto una persona diminuta con mis propios ojos, llevaba gorro rojo y camisa azul, tenía barba blanca y pantalones verdes; hablaba su idioma combinado con extrañas palabras».

Así como hay gnomos y duendes, existen elfos oscuros y elfos luminosos, los elfos luminosos son figuras más resplandecientes que el sol, y los oscuros que son muy negros. ¿Mito, leyenda, creencia, realidad?; con este artículo que espero les haya encantado tanto como a mí, pretendo llevarlos y salirnos un poco de la realidad, para ir a un mundo de fantasía, no sólo de Gnomos o Duendes, sino de Elfos, Hadas y otros elementales de la tierra. Inmiscuyámonos en este sub-mundo e imaginemos que cada vez que estamos en un gran bosque, o regando nuestro jardín, no estamos nunca solos, que por ahí, y con su gran invisibilidad, están mirándonos o acompañándonos estos curiosísimos seres.

¡¡Hasta la próxima!!

Fuente: Gnomos. Guía de los Seres Mágicos de España – Jesús Callejo

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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