Se han escrito historias sobre el amor y las cosas que se harían por su causa. Hay muchas formas de manifestar nuestros sentimientos, nuestro cariño y admiración hacia la otra persona, así también como nuestra pasión, y de enseñarle al mundo qué es lo que podemos ser capaces de hacer por nuestro ser amado. Pero, vayamos ahora a una de las obras arquitectónicas más ambiciosas y majestuosas que se hayan construido en todos los tiempos y que encierra una gran historia de amor. El Taj Mahal en la India, una de las maravillas contemporáneas del Mundo.
El inicio de esta historia nos lleva a conocer al Emperador Musulmán Shah Jahan, su vida como gobernante era plena, hasta que la tranquilidad que le daban sus continuas victorias se vio trastornada y ensombrecida cuando su cuarta esposa, Mumtaz Mahal, fallece en junio de 1631. Cuando este príncipe tenía quince años, conoció en un bazar de la ciudad india de Agra, a quien se convertiría en el amor de su vida: La joven persa-musulmana Arjumand Banu Gegum, de tan solo 14 años e hija del primer ministro de la Corte. La leyenda dice que la joven estaba probándose un collar de diamantes con un valor de 10 mil rupias y el príncipe pagó la joya, conquistando de inmediato su corazón.

Por marcadas razones de Estado, le obligarían a olvidarse de ella para casarse con alguien de su mismo estatus social, una princesa hija del rey de Persia. El emperador nunca pudo olvidarla a quien lo flechó desde un primer momento, y ya que la ley musulmana le permitía tener varias esposas, cinco años después se casaría con ella dándole el nombre de Mumtaz Mahal, que significa: La “elegida del palacio”. Tal conexión había entre la pareja, que ella lo acompañaba a todos lados, hasta en las campañas militares. En 1631, durante unos de sus viajes, después de diecinueve años de casados, el 17 de junio murió repentinamente Mumtaz con 39 años, a pocas horas de dar a luz su décimo cuarto hijo, una niña llamada Gauhara Begum.
Al morir ella, el emperador se quedó en Burhanpur para concluir campañas militares, y fue en este lugar donde comenzó a planear, junto con la Corte Imperial, el monumento que hoy conocemos con la finalidad de perpetuar la memoria de su amada. Lamentablemente he aquí una trágica historia de amor, que fue motivo de su gran inspiración y que da origen al Mausoleo más hermoso que existe en la Humanidad y que es una de las maravillas del mundo actual. De no haber sido por este suceso, quién sabe si no se hubiese construido; dicen que todo pasa por algo y para algo.
En la actualidad este lugar es el sueño de todo viajero, pues, te transportas a la India y su cultura mentalmente, sueñas viendo las hermosas imágenes de este gran palacio; y quieres ver en vivo este monumento al amor hecho de mármol blanco e incrustaciones de piedra preciosas. Gracias a esta gran muestra de cariño y adoración que sintió él por ella, es que hoy el mundo puede deleitarse con esta gran joya de arquitectura.
El amor es un sentimiento profundo que ha existido desde que comienza la historia del hombre. Al comienzo un poco cavernícola y rudimentario, sin demostraciones llamativas ni suntuosas, pero con el paso del tiempo, la evolución de la cultura, la civilización y la tecnología, éste fueron afinándose diríamos, estas muestras de amor; siendo más sutil y mostrándose de diferentes maneras. A través de la época medieval, en tiempo de cruzadas, y hasta en tiempo de guerras, el amor como el que sintió el emperador hacia su dama elegida, que lo llevó a romper esquemas de aquella época, hizo que se casara con alguien que no era de su abolengo, ni de su estatus social. Este motor que mueve al mundo, este gran sentimiento ha surgido y crecido en momentos de los más inesperados e inimaginables.
Así como esplendoroso y majestuoso fue la arquitectura de este Taj Mahal, incluyendo los materiales de gran magnitud y finura, pues, eran de mármol y piedras preciosas, así de imponente fue el amor que el emperador creador de una de las maravillas más grandes del mundo actual le hizo a su amada, dejando un legado para siempre a la Humanidad. ¿Y tú? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por amor? Espero les haya encantado esta historia.
¡¡Hasta la próxima!!
Fuente: https://www.muyinteresante.com.mx/historia/el-taj-mahal-monumento-amor/