Tapadas Limeñas en el Virreinato

Y ahora viajaremos mentalmente a la época del Virreinato en Lima, Perú y la forma cómo se vistieron muchísimas mujeres que se les conoció como las Tapadas Limeñas y qué significó en ese entonces.  A través del tiempo la mujer ha cubierto su cabeza como símbolo de recato, principalmente según costumbres religiosas. Algunas féminas llevaron esa tradición más allá y decidieron ocultar también parte de su rostro, actitud que en ciertos casos les permitió alcanzar una libertad insospechada. El uso de esta vestimenta comenzó en el siglo XVI y se extendió hasta el siglo XIX, estas mujeres lograron mantener su indumentaria de manto y saya a pesar de los numerosas prohibiciones legislativas y religiosas que reiteradamente prohibían el uso de prenda que no fuera acorde con lo ya establecido y afectara la visión total del rostro femenino.

La tapada limeña se dejaba ver por las plazas, las alamedas, los lugares de moda, como los baños de Chorrillos, la iglesia, el mercado, los comercios y las fiestas. Las tapadas pasaron a formar parte de la imaginación de escritores, de los ciudadanos locales y viajeros, que veían en este personaje a la protagonista perfecta de sus lances amorosos o de sus románticas visiones del mundo por descubrir, y de aquellos artistas plásticos  -como lo hizo Pancho Fierro en su momento-, que reflejaron en sus obras el porte y la actitud de estas mujeres que tanto en América como en España lucieron su indumentaria en los paseos, iglesias y actos sociales sin miedo a la crítica o al rechazo. Recibieron distintas denominaciones, tales como: Tapada, cobijada de manto y saya, pero la esencia de su actitud fue la misma en todas ellas.

Básicamente su actitud se podría decir para la época, causó todo lo antagónico que el término “tapada” pudiese representar, ya que más bien fue captado como algo provocador, insinuante y sexy en ese entonces; tan es así que hay un escrito en donde Ricardo Palma menciona que las tapadas limeñas por el andar con sus faldas que eran ceñidas en la cintura, con su manta de encaje y la mitad del rostro cubierto descuidaron las tareas de su hogar y a sus maridos principalmente; pero nadie las pudo detener, pues, estas costumbres permanecieron durante mucho tiempo después, hasta que esta moda fue cambiada poco a poco por la francesa que era la que marcaba lo último que se usaba en esos tiempos en Europa.

En su viaje al Perú, Flora Tristán una mujer destacada y conocida en el mundo por defender los Derechos de las Mujeres se sorprendió de la libertad de la mujer limeña, frente por ejemplo, a la mujer francesa. Esta libertad no sólo se percibía en el atuendo que usaba; sino también, por su actitud, que era totalmente diferente a lo que literalmente se podría pensar de una “tapada”, pues, este traje le daba libertad a la mujer, quien además, según el color de su saya, podía también expresar opiniones políticas.

Muchas de las famosas “tapadas limeñas” supieron darle la vuelta a las desigualdades utilizando aquellos mismos medios impuestos por la sociedad para ocultarlas, como lo fueron: El manto y la saya,  para mostrarse más bien rebeldes y libres, para ganar  -a punta de inteligencia-, algunos derechos, un poco de poder y; claro está, también y como no, para seducir y conquistar. Flora Tristán, habla en uno de sus libros de las desigualdades de la sociedad limeña de entonces; pero también destaca cómo las mujeres se habían ganado su libertad, cómo su inteligencia les había hecho derrotar algunas de las injusticias impuestas por las convenciones sociales. En Europa, esta francesa con sangre peruana, escribió que no había mujer más libre que la limeña”.

La moda del velo, efectivamente, no nace en el Perú. Debido a la simbiosis cultural, la naciente sociedad colonial limeña heredó incontables prácticas y muestras culturales españolas. Esta indumentaria tan característica de la tapada limeña tiene orígenes inmediatos en la moda empleada por las mujeres españolas de la época. Ellas, a su vez, toman esta forma de vestir de las moriscas, dado que la cultura árabe había sido un elemento profundamente arraigado en la sociedad española hasta la Reconquista y, aún después de la expulsión de los moros, lo arábigo no pudo desarraigarse por completo de lo hispano; el uso arábigo del velo está relacionado enteramente con el concepto de pureza: La mujer debía mantenerse pura para el hombre, a quien se encontraba sujeta. Este concepto de sujeción se refleja en el imaginario colonial de “guiar a la mujer”, al considerarla en el pasado como un ser “frágil por naturaleza” que debía ser controlado. La Iglesia católica colonial aplicaba esta noción en regulaciones sobre el cuerpo femenino, tanto en España como en Lima.

Hoy en día ha quedado el legado de las Tapadas Limeñas, en pinturas costumbristas plasmadas en muchos óleos de la época virreinal en Lima, Perú y realizados por el pintor de la época: Francisco Pancho Fierro 1807-1879. Como vemos, han sido muchas las veces que la mujer fue en el pasado tildada como sexo débil, sujeta a normas rígidas, no sólo legislativas, sino religiosas también hasta en el vestir, y que ésta ha tenido que imponer sus preferencias, formas, pensamientos, estilos y personalidad entre otros, para ser valorada y respetada en la Sociedad. 

Aún falta mucho por hacer, existiendo todavía en nuestras culturas el machismo. La mujer día a día, codo a codo trata de figurar y poder lograrse en este moderno y convulsionado mundo la ansiada igualdad con el varón; esto lo podemos apreciar en varios aspectos de su vida cotidiana; como en el social, político, económico, etcétera y cada vez son más las que se unen a este gran movimiento mundial desde todas las culturas y orbe del mundo. Esperemos que con leyes de protección a las mujeres se reestablezcan siempre sus derechos y se sancione los abusos de toda índole contra ellas.

¡¡Hasta la próxima!!

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS. CUERPO, MOVIMIENTO Y EROTISMO: LECTURAS SOBRE LA TAPADA LIMEÑA EN REPRESENTACIONES ESCRITURALES Y VISUALES ENTRE LOS AÑOS 1830-1850. TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE LICENCIADA EN LINGÜÍSTICA Y LITERATURA CON MENCIÓN EN LITERATURA HISPÁNICA presentado por la Bachiller: ANDREA BAZAN AVENDAÑO.

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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