2020, el año que se nos va…

Si nos hubiesen enseñado en una bola de cristal hace años atrás qué nos iba a deparar este año que se está yendo, por lo menos los humanos hubiésemos estado preparados o vigilantes, atentos a algún suceso extraño, atemorizante o triste seguramente. Pero no fue así, nos cogió de repente, y nos abarcó sin importar cómo estábamos parados, sentados, sanos, enfermos, débiles mentalmente o fuertes emocionalmente. Grandes cifras que se manejan ahora en el mundo entero que revelan lo acontecido desde hace más de un año, desde el último trimestre del 2019 y que fuimos enterados la mayoría de países recién empezando el presente 2020, de este suceso que nos ha dejado atónitos, sin comprender totalmente lo que ha pasado con este virus, y cómo la humanidad ha sido azotada.

2020, un año lleno de temores, asombro, estupor en algunos casos, debido a la pandemia que todos conocemos y que ha semi paralizado al mundo.  Cambio de modo de vivir, de trabajar, de adquirir las cosas, de querer a los demás; porque hasta esto ha sido modificado. Ya los cumpleaños, los quinceañeros, la primera comunión, celebraciones de bautizos o bodas se celebran todos virtualmente… ¿Acaso será un preludio de lo que se nos viene en nuevas formas de relacionarnos haciendo uso de tecnología disruptiva e inteligencia artificial?

Definitivamente es un año diferente y se nos viene un año próximo todavía difícil, pero los seres humanos hemos sabido desde los comienzos de nuestra especie, desde el principio de la humanidad, acoplarnos; introducirnos, hasta mejorar y revertir todos los cambios habidos y por suceder que han acontecido. Hemos demostrado al Cosmos y al Universo que tenemos una innata forma de adaptación y que hemos llegado muy lejos en la ciencia, en la medicina y ahora lanzando cohetes al espacio hacia otros mundos, a ver qué sucede.

Es difícil lo sabemos todos, pero no hay que rendirnos. A veces cuando las personas nos manifiestan su pesar, su solidaridad con nosotros y tratan de darnos consuelo por alguna circunstancia dolorosa en nuestras vidas como pasar por un luto; una desgracia moral o un revés económico, un accidente fatal y ahora sumado a ello, perder a un ser muy cercano con esta pandemia, inmediatamente pensamos cuando nos consuelan y decimos: Gracias, ¡Pero, no saben lo que estoy sintiendo por dentro!. Y es, que estamos muriéndonos de la pena literalmente. Ahora toca no sólo sentir genuina y auténticamente, no sólo por nosotros, sino, por el otro; por nuestro prójimo, sino, afrontar con coraje, fuerzas, valor, colaboración, compenetración, poniéndonos en los pies y los zapatos del próximo. Se acabaron los espectadores; es hora de hacer, de actuar, de ejecutar, de dar, de compartir.

Por mi parte, les deseo a pesar de todo y de todos unas Felices Fiestas, a no perder el ánimo, a no perder la esperanza y la fe en un futuro promisorio. Ahora que están aconteciendo tantas cosas en el cielo y entre planetas, sintámonos como lo que somos:  Hechos de las millonésimas partículas de las estrellas, sí, ni más ni menos. Imaginémonos entonces como gigantes seres espiritual y mentalmente, para poder pasar esta dura experiencia que nos ha tocado vivir ahora.  Que el año venidero les sea muy propicio a todos ustedes. ¡¡Felices Fiestas!!

¡¡Hasta la próxima!!    

Photo by cottonbro on Pexels.com

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

Deja un comentario