La Señora del Cao, cómo se le encontró, sus acompañantes y el pueblo de Magdalena del Cao

De acuerdo a las radiografías y examen visual de los dientes y los huesos expuestos, la Señora del Cao murió cuanto tenía entre 25 y 30 años. Todavía se investiga la causa de su muerte, pero hay evidencia que su abdomen estaba distendido y no fue reabsorbido antes de su muerte, sugiere que ella pudo haber fallecido por complicaciones de parto.  No se encontró ningún resto fetal en su área pélvica; ya que habría tenido un parto previo, presumiblemente.  Tenía una altura promedio para una mujer de aquella época, pues, las Moche de su tiempo median 1.48 y su esqueleto era más bien robusto.  Usaba el pelo con trenzas y la parte posterior de su cabeza denotaba que esto se debió a un aplanamiento que mostraba, por lo que se deduce  que fue amarrada a la cuna siendo aún niña.  Tuvo buena salud y no malnutrición, la mayor parte de su vida, lo que es indicador de buena alimentación.  Sólo se encontró una carie en la muela del juicio inferior izquierda.

La Señora del Cao muestra una preservación excepcional de su piel y pelo, un tatuaje con diseños complejos, aún no descifrados. El cinabrio que es sulfuro del mercurio, fue encontrado en su cuerpo y todo el fardo, pudo ayudar a preservar su piel, ya que es un agente antimicrobiano. Los diseños de sus tatuajes en manos, piernas y  pies eran: Arañas, serpientes, diseños geométricos,  y otros en estudio.  En el interior de la Huaca Cao Viejo se puede apreciar el ajuar funerario de dicha líder moche acompañada de insignias y emblemas como coronas, collares, porras, narigueras, entre otros elementos elaborados a base de oro y cobre, que muestran el poder, misticismo e influencia que irradió la Señora de Cao en la zona norte del antiguo Perú; así como: Orejeras, estólidas ceremoniales, báculos, etcétera. Ahora sabemos que las mujeres en el Valle de Chicama y durante la época temprana de los Moche, jugaron un rol preponderante en las actividades religiosas, por tanto, han ejercido una forma de poder.  Es el primer caso en la costa peruana en que mujeres son enterradas con tal boato y como personajes principales.

Hubieron también varias tumbas de sus acompañantes, cada fosa era de forma rectangular y orientadas de norte a sur, estos individuos debieron acompañar a la Señora del Cao. El primer acompañante estuvo dentro de un fardo cubierto de petate de junco, el fardo medía 1.80 cms. de largo por 50 cms. de ancho. El segundo acompañante se encontró en el extremo oeste de la hilera de fosas, se halló un esqueleto con características de ser un individuo adulto, fue un hombre sencillo.  El tercer acompañante ubicado en zona central fue muy importante, ya que a los pies de este fardo se había depositado como ofrenda una persona entre 12 a 13 años aproximadamente, estudios posteriores han determinado que fue una niña; quien fue estrangulada con una soguilla de fibra vegetal en el momento de su muerte, lo que la haría la cuarta acompañante. De retorno a la tumba del tercer acompañante, hubieron también ofrendas de vasijas de cerámica, este tuvo un componente en particular, fue un chaleco o capa forrado con cuero y textiles y aplicaciones de plumas, el personaje está de frente, y  la cara que era lo más sobresaliente, es de cobre dorado con ojos y boca finamente engastados en concha y nácar.  Es sin duda, una pieza de gran calidad artística y valor científico. En total se hallaron 6 tumbas adicionales. Ahora se sabe que la tumba uno, fue la del gran personaje, el principal acompañante en el entierro de la Señora de Cao quien había sido un sacerdote sacrificado especialmente para acompañar a la gobernante mochica, el cual, según investigaciones paleopatológicas, al momento de morir padecía de treponematosis de tipo pian, enfermedad generada por la misma bacteria que produce la sífilis, aunque su transmisión no es por vía sexual. A la Señora de Cao la custodiaba otra joven y un guardián.

Después de los Moches, El Brujo, específicamente la Huaca Cao, dejó de cumplir funciones para las que se construyó probablemente en el año 650 d.C. Sus habitantes usaron cerámica del estilo Moche IV. Poco después de su abandono, fuertes lluvias azotaron la región:  Un nuevo evento de El Niño, dañó muchos de los frisos polícromos que decoraban su fachada. La Huaca mantuvo su prestigio por siglos, fue utilizada como cementerio por las sociedades posteriores Lambayeque y Chimú; que ocuparon además  sectores del Complejo El Brujo para construir sus poblados. En Moche perduraron elementos de la vieja sociedad combinados con objetos culturales procedentes de diferentes regiones. Este periodo culminó aproximadamente en el año 950 d.C, con la imposición de la Cultura Lambayeque. Hacia 1375 el reino Chimú se expandió desde el valle de Moche hacia el norte, sometiendo a las poblaciones del Valle de Chicama, que a su vez fueron conquistadas por el Imperio Inca alrededor de 1460.

Ahora hablaremos acerca del Distrito de Magdalena del Cao.  Este distrito y el de Santiago de Cao, también el anexo de Nazareno, son las poblaciones más cercanas al complejo arqueológico. La Fundación Wiese buscó integrar municipalidades que involucren las comunidades vecinas, para generar programas responsables de aprovechamiento del flujo turístico a toda esta zona. De forma progresiva, se han transformado espacios libres en las viviendas, en locales comerciales y hospedajes; para crear y poder atender la creciente demanda de turismo, tanto nacional como extranjero.  Fundación Wiese colaborando con el estado peruano a través de PROMPERU, han podido ejecutar la muestra “Señora del Cao”, durante el 2007 en las Ferias de Turismo Mundiales de: Londres, Stuttgard, Milán, Madrid y Berlín; siendo acompañada esta exhibición de conferencias y diversas publicaciones en medios de prensa extranjeros, ya que este descubrimiento ha requerido una gran demanda de información e interés. Se han logrado a la vez, mejoras sanitarias, conservación y parámetros arquitectónicos municipales que ayudan a mantener las formas constructivas tradicionales en el Distrito; y hay mucho empresariado invirtiendo en estos proyectos, como también en la capacitación que se da a las personas para su difusión en alianza con el Estado Peruano. El Programa Arqueológico El Brujo es un ejemplo de cómo una institución como catalizador, puede lograr con esfuerzo mejor calidad de vida de los habitantes cercanos a los complejos arqueológicos.   

Espero les haya gustado este viaje al pasado y evocando con la imaginación y los datos adquiridos, podamos imaginar a la gran Dama del Cao, quien tuvo jerarquía siendo una poderosa lideresa Mochica.

¡¡Hasta la próxima!!

Fundación Wiese, Huaca Cao, Señora del Cao y pueblo de Magdalena del Cao. Por Elías Mujica Barreda; Régulo Franco Jordán, César Gálvez Mora; Jeffrey Quilter; Antonio Murga Cruz; Carmen Gamarra de la Cruz; Víctor Hugo Ríos Cisneros; Segundo Lozada Alcalde; John Verano y Marco Aveggio Merello. Año 2007.AFP INTEGRA. Andina, 12.FEB.2011.

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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