Para llegar a este paraíso turquesa, el trayecto tiene una duración de 7 y ½ horas aproximadamente, desde Lima a Caraz. Al llegar a este encantador destino, la mejor opción es si estás en tu carro particular, seguir un poco más de dos horas hacia Llanganuco, pasando por Yungay, es bordeando la Cordillera Blanca y Negra por la parte de atrás; también podrás hacerlo tomando un tour que te facilite la entrada al Parque Nacional Huascarán, (lo mismo será en vehículo propio), lugar donde se encuentra esta maravillosa Laguna. Este tour toma una ruta por el Callejón de Huaylas, un valle situado entre la cordillera Blanca y la cordillera Negra, las cuales están separadas por el río Santa.
La mayoría de los tours hacen una parada por Carhuaz para conocer un poco mejor este encantador pueblo, ya que cuenta con varios atractivos naturales, puestos de artesanías, restaurantes, heladerías y su plaza de armas. También, podrás pasar por el pueblo de Yungay, y visitar su mirador. Tendrás una vista privilegiada si estás en automóvil propio o sea que alquiles un servicio de taxi, así como de bus; pues, divisarás desde las alturas el Cementerio de Yungay, y la andenería propia de las faldas de los cerros de nuestra serranía, algunas iglesias construidas en lugares inhóspitos, etcétera. Desde el mirador subiendo por la parte trasera del Parque Huascarán, podrás tomarte fotos con marcos muy lindos de flores, en forma de corazón y respirarás pura naturaleza; asimismo, podrás conseguir manjar de fresa y arándanos, muy deliciosos, por cierto.
Continuando nuestro recorrido y después de hacer un viaje por carretera de 2 ½ horas, desde Caraz -que fue en nuestro caso-, llegamos al Parque Nacional Huascarán, donde se encuentra la Laguna de Llanganuco. Para llegar ahí, hay turistas nacionales o extranjeros, que lo hacen en bicicleta, o hay otros que toman un camino a pie para lo que deberán estar en forma casi atlética, en donde ejecutan una magnífica caminata por senderos ecológicos en los que se podrá apreciar la fauna y flora típica de esta región, sobre todo, un árbol muy particular que pareciera sacado como de los cuentos de Harry Potter. Para llegar a la Laguna de Llanganuco, debes subir a una altura de 3, 800 m.s.n.m., donde observarás las hermosas aguas turquesas que caracterizan a este atractivo.
Si quieres ir de manera independiente, debes buscar los transportes autorizados por el SERNANP. Pero, debes solicitar la acreditación para evitar inconvenientes con los puestos de control y además, no te permiten mascotas, así que no te arriesgues en ir con ellas; ya que tendrás que buscar por ahí cerca un lugar donde te la cuiden por más de una hora, habrá del mismo modo, que pagar por este servicio. Además, tendrás que pedir la asesoría de un guía si así lo deseas, puesto que es un requisito para entrar a este lugar. Anímate a visitar esta grandiosa laguna y recorrer todo el Parque del Huascarán.
Por último, después de conocer la Laguna de Llanganuco, puedes hacer trekking por el parque para conocer otras maravillas que alberga este lugar. Hay más allá, como a media hora, otra laguna, pero por ahora no es aconsejable aventurarse a visitarla, pues, es camino de trocha carrozable y si el bus, camioneta o auto no tienen llantas de repuesto, o no están bien reforzadas las mismas, corres el riesgo que tu camino en cualquiera de estos vehículos, tenga alguna avería.
Ahí en Llanganuco, veras cómo los visitantes pasean en lancha, si el viento está a favor, esto es una hermosa experiencia. Hace mucho viento, por lo que debes llevar casaca corta vientos, bloqueador y gorro o chullo de lana; beber agua, muña o mate de coca. Debes prever el mal de altura.
Por lo demás, vale la pena lo que tus ojos podrán apreciar y siempre ir a Huaraz, tanto paisajista, geográfica, cultural e históricamente; y hasta por salud mental-espiritual, diría yo; es algo que vale la pena repetir una y otra vez. Y en cada repetición, en cada viaje te darás cuenta de que aún, te falta mucho más por conocer en Huaraz y el Departamento de Ancash, en general.
¡¡Hasta la próxima!!