Basándonos en datos arqueológicos y en una lectura del paisaje geográfico y cultural, este artículo pretende visualizar y pensar cómo era el sitio de Cahuachi (200 a.C – 450 d.C) en términos de «Centro Político Ceremonial», concepto que devuelve al sitio su dimensión residencial y su función como polo de las gestiones políticas y religiosas de la Cultura Nazca. Las menciones más antiguas sobre este sitio arqueológico provienen de los trabajos pioneros del arqueólogo Alfred Louis Kroeber quien estuvo en Cahuachi en 1926 y de Wlliam Ducan Strong quien lo estudió entre 1952 y 1953. La comprensión del entorno geográfico de Cahuachi como complemento vital al paisajismo cultural del sitio, permite comprender por qué este lugar es pasado por alto como sede principal de los Nazcas. De esta comprensión surge la dimensión de su centralidad con respecto a las otras zonas sagradas, visión que desde una perspectiva colectiva de los grupos Nazca daba al sitio la categoría de eje político regional.
Cahuachi se reconoce como uno de los principales sitios arqueológicos de los Andes peruanos de la época de los Primeros Desarrollos Regionales. A pesar de haber sido estudiado por varios investigadores, existe un vacío en lo que respecta a la dinámica interna que se desarrolló en el sitio. Sabemos también muy poco sobre la articulación de este establecimiento con relación a su entorno geográfico. En los años 80, Silverman planteó que Cahuachi fue un centro ceremonial «aislado» y en cierto modo con aspectos de centro, vacío; -según Silverman en 1986-. Sostuvo también que Cahuachi tuvo una naturaleza netamente religiosa y que fue un centro de peregrinación a donde acudían los diferentes grupos de los pobladores de Nazca, negándole el rol de capital política.
Estos postulados van por supuesto en contra de las propuestas iniciales que catalogaron a Cahuachi como la capital de los Nazca, o la de un gran centro urbano con características de ciudad «acorítica» y capital de un pequeño imperio. Las investigaciones de Orefici, proponen que Cahuachi fue una capital teocrática y a su vez un área de paz. Este artículo pretende comprender y explicar cómo el paisaje de Cahuachi tuvo una apreciación dual que conjugaba una dimensión residencial de élite y una dinámica ceremonial: Cahuachi presentaba así todas las cualidades de una capital de Estado y epicentro de la política Nazca. Ello se corrobora en la inexistencia, en toda la región que va de Pisco a Acarí, de otros establecimientos Nazca con la envergadura de Cahuachi.
Este aspecto permite afirmar que las elites de Cahuachi obstaculizaron la emergencia de nuevos centros políticos similares en este espacio geográfico. En lo que respecta al manejo del espacio, la arquitectura de Cahuachi se habría adaptado a la configuración del río Nazca, considerado sagrado y a la montaña tutelar de Cerro Blanco. A ello, añadimos la ubicación topográfica de Cahuachi, ocupando un lugar céntrico con relación a los principales espacios geográficos sacralizados de los Nazca, como la Pampa Colorada, la Pampa de Atarco, Cerro Blanco y Cerro Tunga. Cahuachi se ubica en la provincia de Nazca del departamento de Ica, a 18 km. de la ciudad de Nazca y a 42 km. del Océano Pacifico. El sitio ocupa una sección de la margen izquierda del valle medio del río Nazca, asentándose sobre una serie de terrazas naturales de origen aluvial que bordean el valle a una altitud de 350 m.s.n.m. La zona de Cahuachi es también un área donde las aguas del río Nazca afloran y transcurren permanentemente después de un recorrido casi subterráneo.
Los edificios de Cahuachi se extienden por tres kilómetros bordeando el valle, cubriendo un área aproximada de 24 km², e incluyendo los sectores totalmente cubiertos por la arena. Las edificaciones de Cahuachi se presentan en la actualidad como pequeñas colinas, pero en realidad se tratan de plataformas escalonadas cubiertas por la arena eólica y por una capa de sedimentos de origen aluvial. Generalmente las construcciones se orientan hacia el norte mirando al río Nazca, aunque algunos monumentos tienen a la vez una fachada hacia el este. Entre los monumentos más imponentes de Cahuachi destacan dos templos contiguos: la Gran Pirámide y el Gran Templo. La ocupación más remota de Cahuachi data del 4200 a.C. -Orefici 2003-, fecha que cae dentro de la época de la Sedentarización Inicial y está representada por una pequeña estructura de índole ceremonial. Posteriormente se han registrado ocupaciones esporádicas que datarían del Formativo, del Post-formativo y del Horizonte Antiguo. No obstante, la ocupación de mayor consistencia se inicia a mediados del 200-150 a.C. y se prolonga hasta el 450 d.C., lapso de tiempo que cae dentro de la residencia y paisaje sacralizado de un centro político: Nazca. Hoy la población local describe el área de Cahuachi como una zona donde el agua del río Nazca aflora a la superficie todo el año. Los pobladores diferencian el sector de Cahuachi de otros sectores donde el río es casi subterráneo y sólo se puede tener acceso al agua a través de acueductos subterráneos o de técnicas de bombeo, primera mitad de la época de los Primeros Desarrollos Regionales. Dentro de las épocas que hemos propuesto para Nazca, Cahuachi se sitúa dentro de las etapas: «Formativa inicial» y de la «Centralización Política».
Yendo de Lima hacia el Sur, tomando un tiempo aproximado de 6 horas y 50 minutos, pasarás por Pisco y sigues la ruta por la Panamericana Sur, más o menos en el km. 440 está la ciudad de Nazca, de ahí hay que ir 28 kms. más, como que vas hacia Arequipa. Ahí se encuentra este Centro Arqueológico Cahuachi, disfrutarás mucho más si haces el viaje alquilando un Jeep, o en movilidad propia, ya que podrás hacer paradas en Pisco, luego en Nazca y sus líneas; la Reserva San Fernando, sus playas sus museos y acueductos entre otros. Gozarás de un hermoso paisaje geográfico, cultural y tendrás así un fructífero aprendizaje de la Cultura Nazca. Los Nazcas fueron expertos también en el arte textil y en el alargamiento de cráneos. Por hallazgos encontrados en su cerámica y partes del templo, se aprecia que utilizaban colores terracota muy vivos, entre los que predominaban los ocres, marrones, naranja, amarillos; etc. Que tengas un buen paseo hacia estos hermosos parajes culturales y de geografía sin igual.
¡¡Hasta la próxima!!
Fuente: Cahuachi: residencia y paisaje sacralizado de un centro político Nazca Oscar Daniel Llanos Jacinto. Cahuachi: residencia y paisaje sacralizado de un Centro Político Nazca; Revista española de Antropología Americana, 2010.