Siempre he visto en revistas o libros las obras de Botero, con su estilo muy particular donde resalta la voluminosidad y dimensionalidad al pintar o esculpir de personas, animales y objetos en sus obras. El Museo de Antioquia en Medellín, posee una impresionante colección de este famosísimo artista colombiano reconocido mundialmente; alberga allí màs de 20 obras contando pinturas, esculturas y dibujos. Alrededor del Museo, en la Plaza se encuentran también sus grandes esculturas hechas de bronce, donadas por Fernando Botero.
Una cosa es leer y otra muy distinta es ver y sentir. Pues, en vivo, allí se puede apreciar el sentimiento y las emocionarse del artista en sus trazos, los colores que les pone a sus pinturas, detalles mínimos, pero de gran significancia. Por ejemplo, hay varias pinturas dedicadas a su hijo Pedro, leyendo ahí me enteré que este hijo de Botero había fallecido tempranamente en un accidente. Luego, pude percibir las repetidas imágenes de toros, plazas de toros y toreros, màs tarde me enteré que él precisamente había querido ser un Torero; increíble ¿No les parece?.
Resalta mucho las costumbres y colores de por ejemplo, la bandera de su país Colombia; así como también, ustedes conocerán que esta tierra es conocida como la de «las esmeraldas», estas piedras preciosas de color verde que el artista muy sutilmente deja notar ya sea en los vestidos; en pulseras, aretes de las mujeres que pinta; así como hasta en la corbata de un torero, o en los gemelos de las camisas de sus personajes varones. Fue impresionante asimismo, el cuadro de la muerte del tristemente célebre Pablo Escobar, quien fuera abatido un 01 de diciembre de 1993 en Medellín. Este cuadro es muy realista y ahí se puede observar la cantidad de balas que le cayeron y cómo yacía muerto sobre el tejado, en el techo de un barrio.
Este Museo no sólo alberga obras de Botero, sino, que además se expone mucho de la cultura prehispánica e hispánica de las culturas colombianas. Y así van avanzando en el tiempo con artistas y pintores de épocas contemporáneas, así como de las últimas bienales de arte que han habido en Colombia. Vale la pena recorrer todos los pisos y cada nivel, si te gusta el arte, claro. Igual, es de mucha ilustración para todos los visitantes.
Espero te haya gustado esta centellada nota y será hasta la próxima vez!!!