Recordando a Juanita de Ampato, breve reseña

Según estudios, Juanita fue sacrificada en un ritual inca aproximadamente en 1566. “Se habla mucho cuál es la finalidad que tuvo este sacrificio, se habla de un pago a la montaña por todo lo que nos brinda, como el agua y recursos importantes para la agricultura”, refirió López Hurtado.

Mencionó que en los últimos tiempos se dice que se trató de un ritual establecido por los incas para consolidar su presencia en los pueblos y comunidades. “Conversando, haciendo trabajo con los caciques podían escoger a una niña o un niño y este era el sacrificio”, anotó.

Ha pasado ya un cuarto de siglo desde que, por debajo de la cima del volcán Ampato, en Arequipa, se descubrió el cuerpo de una niña sacrificada cinco siglos atrás, durante el incanato. La historia corrió como reguero de pólvora entre la comunidad internacional de arqueólogos, impresionados por la perfecta conservación de su cuerpo. Arequipa y el Perú se pusieron en los ojos del mundo. 

Entre todo el barullo mediático, destacó el nombre de Johan Reinhard. A su papel fundamental en el descubrimiento de Juanita lo precedía su fama de explorador, que al mismo estilo de Indiana Jones, este miembro de la National Geographic Society ha convivido con tribus nómades, ha hecho arqueología subacuática en algunos de los lagos más altos del mundo (incluido el Titicaca) y ha escalado los Himalayas, entre muchas otras aventuras. Sin embargo, a su lado en la misión de descubrir cuerpos sacrificados en los Andes, estuvo un arqueólogo peruano que no tuvo tanto protagonismo, aunque fue esencial para encontrar a Juanita y conservarla en perfectas condiciones: José Antonio Chávez.

En la niña de los 500 años, el periodista e investigador arequipeño Enrique Zavala reconstruye la historia del descubrimiento de Juanita desde sus inicios, cuando Chávez y Reinhard se conocieron en el Instituto Nacional de Cultura de Arequipa, pasando por las expediciones previas, el hallazgo de la famosa momia y la inmensa dedicación de Chávez por ponerla en valor y conservar el cuerpo en perfectas condiciones. Como se descubre en el libro, Chávez tuvo como máxima prioridad velar por Juanita, ser su más celoso guardián. “No ha sido el más popular, el más cercano, el más amigable de los arqueólogos -explica Zavala-. Él pensaba que no se podía investigar a costa de ir destruyendo el cuerpo congelado de una niña inca de 500 años, que había que ser extremadamente cuidadoso y que cualquier acción de investigación debía respetar escrupulosamente los criterios de preservación. Entonces, él asumió la postura de defensor”.

El afán de Chávez por mantener en perfectas condiciones a la que, según él mismo, es la momia prehispánica mejor conservada del mundo, lo llevó incluso a tomar la batuta en las decisiones sobre su exposición al público. El arqueólogo arequipeño controlaba la potencia de la luz a la que era expuesta, los protocolos de cada viaje e, incluso, fue un pionero en el diseño de cámaras de conservación y exhibición de momias, donde buscaba replicar las condiciones de humedad y frío en las que Juanita había pasado los cinco siglos previos a su descubrimiento.

La niña de los 500 años es, pues, un reportaje esencial para entender la relevancia de la aparición de Juanita como un hito en el mapa de la arqueología global y para conocer a su ‘otro descubridor’, el peruano José Antonio Chávez. Pero es también una historia de pasión por el trabajo, fortaleza para vencer las dificultades e ingenio para lograr las metas, características necesarias para destacar en diversos ámbitos, incluido el empresarial. De la importancia de conocer el pasado, sobrevendrán los elementos para afrontar con mejores herramientas el presente y futuro. De esta forma, entendiendo el pasado, podemos ser mejores líderes y construir grandes proyectos propios y para nuestra descendencia, en nuestra comunidad; así como también, lograr una sociedad más justa y un próspero porvenir. 

Zavala describe a profundidad las ‘Capacochas’ -celebraciones en las que tenían lugar las ofrendas humanas-, la misión que tenían encomendada los sacrificados y la preparación que habían llevado a lo largo de su vida para ese momento.

En el marco de un Bicentenario en el que el Perú atraviesa una etapa de incertidumbre, nuestra historia es un terreno fértil para cultivar el orgullo nacional y salir adelante. “Uno no quiere lo que no conoce. Y mientras más conozcamos nuestra cultura, las cosas maravillosas que han ocurrido en nuestro país, lo amaremos más”, piensa Zavala.

¡¡Hasta la próxima!!

Chacas, Ancash-Perú. Un sueño que nació en 1572

Los pobladores de Chacas se remontan al periodo Arcaico Tardio (2000 a.c.) durante el desarrollo de los primeros asentamientos humanos seminómadas en los valles de los ríos Arma, Chacapata y Potaca; estos grupos se consolidaron y expandieron con las Culturas Chavín y Recuay dominando las rutas de comercio e intercambio entre la selva central y la costa.  Durante aquella época surgieron asentamientos como Pirushtu, Chagastunán y Huaraspampa, que más tarde pasaron a formar parte del imperio Huari.  Entre los siglos X y XV  se desarrolló en esta zona, el grupo étnico Huari, cuyo señorío sería incorporado al Imperio Inca entre 1470 y 1480, tras una larga campaña de resistencia. 

Chacas fue fundado originalmente como San Martín de Chacas el trece de abril de 1572, es capital del distrito homónimo y pertenece a la Provincia de Asunción, está localizado en la parte central de la Zona de Conchucos en la Región de Ancash.  Ubicado a 100 kms. De Huaraz y a 500 kms. De Lima.  Se encuentra a una altitud de 3360 msnm.

Cuando el Tahuantinsuyo fue disuelto por los conquistadores españoles en 1532, el pueblo se fundó como reducción de pobladores originarios en 1572, por evangelizadores de la Orden de San Agustin, quienes establecieron la Capellanía en honor a San Martin Papa, en los dominios de los nativos de Chagastunán y Mascuash.  Pronto, la actividad minera convirtió al pueblo en uno de los asentamientos mineros más importantes de la sierra ancashina, viviendo su mejor momento económico entre los siglos XVIII y XX.

El modelo económico de Chacas cambió progresivamente, después del declive minero, agrícola y un éxodo rural que se experimentó entre los años 1950 y 1990.  En la actualidad el pueblo presenta actividades productivas relacionadas a diversos servicios, principalmente el comercio y pequeña industria; destacando entre ellos la fabricación de muebles que se exportan a Estados Unidos, Europa y otras partes del mundo.  Asimismo, productos lácteos y tejidos. 

Ellos resurgieron en gran medida gracias a la Operación Mato Grosso, organización conformada por voluntarios italianos y nacionales, la lideró en su momento el Sacerdote Misionero Ugo de Censi, quien se asentó en dicho pueblo en el año 1976.

Cerca del pueblo se encuentran los restos arqueológicos de origen pre-inca de Antash, Chagastunán, Huaraspampa y Pirushtu.  En el pueblo destaca la plaza Ugo de Censi; por ser una de las últimas de América que mantiene su espacio central de césped para celebración de corrida de toros, sin muertes y carreras de cintas a caballo durante su fiesta patronal en agosto.

El casco antiguo del pueblo resalta por haber mantenido su arquitectura original andina con influencia andaluza, ahí se pueden apreciar calles empedradas y casas blancas con tejado de doble vertiente adornadas con balcones y portones de finos tallados, elaborados por la Organización de Artesanos de “Don Bosco”, quienes fueron los mismos que se encargaron de la reconstrucción del Santuario de Mama Ashu, y la restauración del retablo mayor de Chacas, que data del siglo XVII, obras declaradas Patrimonio Histórico del Perú.  

Sus festividades son: La Semana Santa, el Corpus Christi, la Semana Turística y la Fiesta Patronal de Mama Ashu (Virgen de la Asunción) del 06 al 22 de agosto, la fiesta del Oratorio de los Andes en honor a San Juan Bosco, (Fundador de la Orden Salesiana) y las fiestas patronales de San Martín de Porres en el barrio que lleva su nombre; San Antonio de Padua en el barrio de Atusparia y Santa Cruz en el barrio de Tinco.  Las danzas típicas que destacan son: Antiruna, yayu, paso huanquilla y mozo danza.

Desde 2017 es sede del Circuito Mundial de Downhill Skateboarding organizado por la International Downhill Federation, con el evento Yaku Raymi que se celebra en los meses de mayo y septiembre.​

Así es que, apenas puedas y a partir de abril (es más adecuado por el clima), escápate a Ancash, si lo haces por tierra disfrutarás muchísimo mejor, ya que te deleitarás en Caraz con la Cordillera Blanca y Negra, sus hermosos nevados, la Laguna Parón, que fue tema en este blog anteriormente; así como, pasarás al ir a Chacas inevitablemente por el Túnel Punta Olímpica, que tiene una longitud de 1384 m. y una altitud de 4736 mts. Sobre el nivel del mar. Te recomiendo hospedarte en el Apu-Ecolodge en Caraz y de ahí partir a tu aventura hacia Chacas. Ruteando con Centellando, tu blog.

¡¡Hasta la próxima!!

Sicán, el recinto de La Luna

El Norte del Perú se ha convertido en un auténtico paraíso arqueológico, con una importancia que día a día aumenta, gracias a los continuos hallazgos que realiza desde hace más de veinte años un grupo de dedicados investigadores.  La Cultura Sicán es quizás la más importante de todas ellas. La región peruana de Lambayeque, en el norte del país, cuenta con la mayor cantidad de pirámides de adobe de Sudamérica, además de canales de irrigación y numerosos restos arqueológicos, todos anteriores a lo que se conoce como el “Imperio de los Incas”.

La Cultura Sicán se desarrolló en el norte del Perú a partir del año 700 después de Cristo, que podríamos dividir así: Sicán Temprana 750-900; Sicán Medio 900-1100 y Sicán Tardío 1100-1375; quien unió las tradiciones provenientes de la sierra central con las de la costa norte.  Su época de mayor esplendor tuvo lugar entre los años 900 y 1100 D.C., y llegó a tener una influencia considerable en toda la costa y sierra norte, e incluso llegó a los Andes Centrales. El nombre Sicán fue propuesto por (*)Shimada en 1983; rescata un vocablo de la lengua mochica que significa “el templo de la luna”.  No debe confundirse con Sipán, que designa una cultura con características muy diferentes, y que se desarrolló 22 kilómetros más al sur de ésta.

La cultura Sicán existió aproximadamente durante seis siglos, hasta que sus habitantes fueron conquistados por los Chimús, alrededor del año 1375 D.C.  A la fecha, poco se sabe sobre sus orígenes, puesto que muy pocos objetos sobrevivieron al huaqueo.  Herederos de los Moche y los Wari, las primeras piezas de orfebrería Sicán siguieron las tendencias de sus antecesores, pues, son pulidos y de color negro. Con los años esta cultura desarrolló un estilo propio y característico, en el que resaltan los motivos figurativos y de orientación religiosa. El Dios Sicán con rostro de forma de máscara y ojos alados, es un ejemplo de ello; la gran cantidad y difusión de reproducciones de esta imagen indican claramente el control religioso que de manera centralizada, imponían las autoridades.

Otro aspecto que sobresale de Sicán es la Metalurgia, ya que desarrollaron el trabajo y el uso del cobre y el bronce hasta niveles pocas veces alcanzados en la región.  También trabajaban piezas de oro y plata, a pesar que la mayoría de ellas fueron saqueadas, hoy en día se reconocen en todo el mundo como íconos del Perú.

La Cultura Sicán fue teocrática, sus gobernantes lograban la unidad de los habitantes en torno al férreo culto a la divinidad; esto hizo posible enormes logros sociales y arquitectónicos, entre los que destacan los templos y las tumbas.

La tradición funeraria de esta cultura también es única en la historia prehispánica.  Se trata de tumbas con forma de pozo sobre las que se acumulaban, de manera meticulosa, diversas capas de objetos de orfebrería y metalurgia.  Los cuerpos eran momificados y algunos de ellos tienen rastros de haber sido sacrificados para acompañar a la figura principal en su viaje al mundo de los muertos. Al margen de la religión, fueron hábiles comerciantes los Sicán y pioneros en extender el comercio, gracias al intercambio de mercancías y objetos con culturas muy distantes que incluyeron a poblaciones de la Amazonía y de la actual Colombia.

Antes de la década de 1980, el consenso entre los arqueólogos era que los centros de mayor importancia arqueológica de la zona estaban alrededor de Trujillo.  Fue gracias al trabajo pionero de arqueólogos como el japonés-estadounidense Izumi Shimada que se comenzó a reconocer la importancia de Lambayeque en el escenario arqueológico internacional, relevancia que ya era conocida por los huaqueros de la zona, desafortunadamente, desde los años 30. En más de setenta años de saqueo, los huaqueros realizaron más de cien mil excavaciones, todas ellas con la intención de robar los objetos preincas para venderlos en el mercado negro, causando un daño incalculable al patrimonio de la nación.

(*)Shimada apoyó el desarrollo del Proyecto Arqueológico Sicán, con el objetivo de detener el saqueo y estudiar la zona con un enfoque  multidisciplinario de largo aliento.

Los frutos de más de dos décadas de trabajo ininterrumpido pueden ser apreciados en el Museo Internacional de Sicán, inaugurado en marzo del 2001 en la ciudad de Ferreñafe, a 18 kilómetros de Chiclayo. Se trata de un moderno edificio cuyo diseño recuerda el de una pirámide trunca, levantada sobre un área superior a los 2,500 metros cuadrados. Ahí hay una importantísima colección de objetos preincas encontrados en Sicán, un área que hoy tiene el reconocimiento de Reserva Nacional Arqueológica y Ecológica que abarca buena parte del Valle de la Leche, en la región de Lambayeque.

Sicán nos dejó lecciones de historia, comercio y convivencia pacífica que desarrollaron una muestra de inteligencia y de coraje que todos debemos conocer. La fundación del Museo y las vías de comunicación actuales facilitan mucho hoy la posibilidad de viajar al Norte del Perú y tener contacto directo con esta herencia de peruanidad y ejemplo en estas tierras.

¡¡Hasta la próxima!!    

Hasta la vista 2021. Good Bye 2021

Bañarse con champagne, comer doce uvas, doce pasas, brindar con champagne u otro muy fino licor, resoluciones de prosperidad y de suerte en todo; en el amor, en la salud, el trabajo, etc. Salir con maletas dando la vuelta a la manzana para viajar al extranjero, usar ropa interior amarilla o de varios colores para conseguir nuestros anhelos. Todo esto y mucho más nos trae la medianoche del 31 de diciembre, es un momento de festejo, esperanza y recuento para millones de personas en todo el planeta.

Un año «termina» y otro «comienza» y, con él, las aspiraciones de un mejor tiempo y de innumerables propósitos y nuevas metas. Es el último día del calendario gregoriano, el patrón de 365 días (más uno en bisiesto, como 2020) que ha regido en Occidente desde que se dejó de usar el calendario juliano en 1582. Su paso celebra el fin de un ciclo que ha marcado las cuentas del tiempo para diversas culturas desde hace milenios: una vuelta completa de la Tierra alrededor de su estrella.

Sin embargo, según explica el también físico teórico, la fecha en la que comienza y termina un año no tiene su base en la ciencia, sino que es una convención, o sea un sistema, a la larga, «inventado». «Asumir que el año termina a la medianoche del 31 de diciembre y empieza el 1 de enero es una construcción social, una definición que se hizo en un momento de la historia», dice. De acuerdo con Larrañaga, dado que la base para la medición de un año es el tiempo que tarda la Tierra en darle la vuelta al Sol, el conteo de cuándo empieza y termina ese ciclo puede ocurrir, en la práctica, en cualquier momento.

«Desde el punto de vista astronómico, no ocurre nada especial el 31 de diciembre para decir que es ahí donde termina el año ni ocurre nada especial el 1 de enero para decir que ahí es cuando comienza», señala. En realidad, a lo largo de la órbita de la Tierra no hay nada especial ni fuera de lo común que ocurra para marcar el cambio de un año, agrega. Pero no termina ahí. La duración exacta que le damos al año de 365 días (o 366 en los bisiestos) es otra convención social. En realidad, hay muchas formas de medir la duración de un año y, si se hace de una u otra forma, la duración no es la misma, indica Larrañaga. Pero ¿Cómo es posible?.

Acerca de la duración del año, desde que fue introducido por el emperador Julio César en el año 46 a. C., el calendario juliano sirvió para contar el paso de los años y la historia en Europa hasta finales del siglo XVI. Sin embargo, desde entrada la Edad Media, varios astrónomos se dieron cuenta de que con esa manera de medir el tiempo se producía un error acumulado de aproximadamente 11 minutos y 14 segundos cada año.

Fue entonces cuando en 1582 el papa Gregorio XIII promovió la reforma del calendario que usamos hasta el día de hoy e introdujo los bisiestos para corregir los errores de cálculo del calendario juliano.  Larrañaga explica que, desde el punto de vista de la astronomía, base para la definición de lo que es un año, no existe una única unidad de medida, sino al menos cuatro para contar el tiempo que tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol. Año juliano o calendario: «Es una convención y se usa en astronomía como una unidad de medida en la que se considera que la Tierra le da la vuelta al Sol en 365,25 días». Año sideral: «Es el que tarda la Tierra en dar una vuelta al Sol respecto a un sistema de referencia fijo. En este caso, se toma como referencia el grupo de las estrellas fijas y ese año tiene una duración de 365,25636». Año trópico medio: «En este se toma en cuenta longitud de la eclíptica del Sol, es decir, la trayectoria del Sol en el cielo con respecto a la Tierra a lo largo del año, principalmente en los equinoccios. Y este dura un poco menos que el año sideral, 365,242189 días». Año anomalístico: «La Tierra, al igual que los otros planetas, se mueve en elipsis. Esa elipsis hace que el Sol en algunas ocasiones esté más cerca y más lejos de la Tierra. Pero hay un punto donde ambos están lo más cerca posible, el llamado perihelio». Y el año anomalístico es el tiempo transcurrido entre dos pasos consecutivos de la Tierra por su perihelio. Dura 365,2596 días».

Sea que lo celebres comiendo lentejas, hayas sembrado trigo en 12 macetas para que no te falte el pan todo el año, te hayas hecho jugar las cartas a ver qué te depara el destino para el futuro año; el ser humano siempre se ha visto tentado por todas estas celebraciones y emociones,  curiosidad por lo desconocido y de formas o sentimientos que expresen cómo manifestar sus más recónditos anhelos y deseos, recurriendo un poco a la magia, la fantasía y las supersticiones.

Como quiera que haya sido este año para ti o para el mundo en general, no hagas un balance melancólico, triste, sombrío, por más que hayan pasado tormentas personales que casi hasta te descorazonaron el alma, o cambios climáticos que pensábamos estaban a 20 o 30 años de suceder y lo estamos viviendo AHORA; te invito a que conserves por esta noche el niño que llevas adentro, déjate llevar por las luces, la alegría contagiante de  la gente que puedes verla, escucharla y sentirla por doquier donde vayas, irradiante y con una marcada efervescencia. Mantén firmes tus esperanzas de nuevos tiempos, nuevos bríos, nuevas esperanzas; recuerda lo mejor de sucesos o pérdidas que hayas tenido.  Convéncete que a veces perder es ganancia para ti, para la otra persona y para el Universo equilibrado y equilibrante para todos.  Los sentimientos y vivencias están a unos segundos de ti, de tu mente; sólo aprende a evocarlos y sentirás como si todo estuviera vigente, como si los trajeses al mismo instante.  Respira, vive y brinda con una copa por esta Venturosa Noche de Año Nuevo.  Felicidades ¡!!Hermanos de la Tierra¡¡¡  

Fuente: Inspirado en un artículo de BBC Mundo.

¿Qué pasó con la Posada de Belén?

La historia de la Natividad nos es muy familiar a la mayoría de nosotros los católicos y cristianos; pero, desde pequeños algunas imágenes pueden influir en nuestra visión de lo que de hecho realmente sucedió hace alrededor de 2000 años atrás. En particular, hay una narrativa que representa a José llamando de puerta en puerta e intentando encontrar un lugar donde María pudiera dar a luz a Jesús. El propietario de la posada le da un portazo en las narices a José, diciendo que todo estaba “completo”. Entonces; por fin, José encuentra un establo donde se guarda al ganado y lleva a María a ese humilde lugar justo a tiempo para que nazca Jesús, el Salvador, el Mesías.

Aunque es una historia cautivadora, no coincide con el relato bíblico ni el texto original griego. Lucas prepara el escenario: “Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada” (Lucas 2,7). La última palabra, ‘posada’, es lo que por lo general fomenta las narrativas similares a la descrita antes. Sin embargo, no es una traducción acertada del griego.

Habitación de invitados. La palabra usada en el texto original es kataluma y se entiende mejor traducida como ‘habitación de invitados’, no una posada destinada para viajeros. Para este segundo tipo de alojamiento Lucas usa la palabra pandokheion. Además, Belén era el “pueblo natal” de José, así que lo más probable es que tuviera familiares con los que quedarse.

Y para ir más directamente, muy pocos querrían dar a luz en una especie de motel público. Las posadas de aquel tiempo no tenían buena reputación y María habría querido tener privacidad para un acontecimiento tan íntimo, tan divino e importante. Es más, una lectura más minuciosa del texto nos revela que José y María ya llevaban en Belén algunos días antes del nacimiento. José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre a ella.

Lucas 2,4-6; según Lucas, la santa pareja ya estaba alojada en Belén cuando María rompió aguas. En otras palabras, no iban con prisas para buscar un lugar donde dormir en Nochebuena, sino, estarán en un lugar apropiado con espacio y privacidad suficientes para el proceso del parto. Ya que el censo romano obligaba a todo el mundo a volver a sus casas, la “posada” o “habitación de invitados” estaba llena. María y José tenían que buscar otro lugar.

Las casas campesinas disponían de establo. Los estudios arqueológicos pueden ayudar a ilustrar una descripción más acertada del aspecto de una casa en Belén y del lugar donde probablemente dio a luz María. Una casa judía típica de aquellos días disponía de un área cerca de la puerta, a menudo con suelo de tierra, donde se mantenían a los animales de la familia durante la noche, para que no fueran robados o apresados y para que su calor corporal ayudara a mantener cálido el hogar durante las noches frías.

La familia vivía y dormía en una parte elevada de la misma habitación al fondo de la puerta. Normalmente había también una habitación para invitados en un segundo piso arriba o junto a la habitación común familiar en la planta baja. Lo habitual era que en la zona cercana a la puerta hubiera un pesebre con comida y/o bebida para los animales. Otra descripción explica: “Las casas en Belén y sus cercanías a menudo tenían cuevas en la parte trasera de la casa donde conservaban su preciado buey o bestia de carga, para que no fuera robado. La habitación para invitados estaba en el frente de la casa, el refugio de animales en la parte trasera”.

Así que, en vez de imponer a los otros huéspedes de la casa el parto de un bebé, María dio a luz en una zona más privada en la que se guardaban los animales y acostó a Jesús en el comedero que había allí. Esta interpretación histórica del relato bíblico es bastante diferente de la narración con la que muchos nos hemos criado, pero no disminuye la humildad del nacimiento de Cristo. Jesús entonces, nació en un lugar donde vivía el ganado y en una sencilla cueva de campesinos en Belén. Sigue siendo una escena hermosa, la misma que cambió el mundo para siempre.

Que este tiempo de Navidad y aún en plena Pandemia, y con nosotros  los humanos, soportando casi dos años desde que empezó este suceso que cambió al mundo y nos cambió a todos espiritual, mental y psíquicamente a mi parecer; recibamos imaginariamente a esta Sagrada Familia que viene con los brazos abiertos abrazando al mundo con nuestro hermano, maestro y estelar Jesús de Nazareth; con la Estrella de Belén allá arriba, que si tú quieres, puedes verla y sentirla si aún tienes esperanzas e ilusiones, cada vez que miras al cielo, la luna y las estrellas. Puedes saborear aún, un poco de la gran majestuosidad de saber que no estamos solos, que Él nos dio la vida infinita, y que cumple la palabra que les prometió a sus discípulos: Yo estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos….y yo diría: …Y al comienzo de los nuevos, por y hasta siempre…

¡¡Hasta la próxima!!    

Fuente: Aleteia, 22.DIC.2017.

ISLA DE PASCUA en Chile y los misteriosos Moáis de Rapa Nui

Los gigantescos bustos de piedra son uno de los grandes enigmas de la humanidad y el principal aliciente de Rapa Nui (Isla Grande).  Volcanes y acantilados enmarcan verdes llanuras que parecen conversar con los Dioses.  Cuando uno llega ahí y aterriza, el estar en este lugar da la impresión de zambullirse en otra dimensión, en otro mundo; se encuentra entre dos cerros volcánicos, como si fuera un auténtico cuello de botella al borde del océano.

Sobre las rutas que cruzan la Isla, hay una que es la que recorre la costa oeste hasta el volcán Rano Kau, ahí ofrece el primer contacto con los moáis.  A poca distancia de Hanga Roa, la capital, están siete grandes estatuas que se erigen alineadas en sentido equinoccial.  Es el Santuario de Ahu Akivi, donde según la tradición se dice que se alzan estos siete exploradores venidos del mítico continente Hiva.  A diferencia de los demás ahus (santuarios), fue levantado en el interior y los moáis miran hacia el mar.

La Isla de Pascua tiene 164 km2. Y se halla a 3,500 kms. De América del Sur y 2000 kms. Al este de las Islas Pitcairn.  Los europeos sabían de la existencia de esta Isla desde el siglo XVII, su nombre fue dado por el Holandés Jacob Roggeveen, el día de Pascua de Resurrección en 1722.  Otras menciones se les atribuye a: James Cook en 1774 y Jean-Francois La Pérouse en 1786. Recién se divulga en el siglo XX con las expediciones de Alfred Métraux y Thor Heyerdahl, a través de la película Rapa Nui de 1994.

De regreso a la costa surge el complejo de Tahai, un excelente escenario para espectáculos artísticos frente al mar que conserva diversos moáis tocados con pukao (sombrero de piedra volcánica) y rocas grabadas con petroglifos.  En la misma zona existe una cueva con pinturas rupestres de tétrica belleza plástica: Ana Kai Tangata, que significa: Caverna del hombre que come carne humana.

Desde el punto es posible ascender al volcán Rano Kau para visitar la ciudadela de Orongo, lugar de culto al gran Dios Make-Make, que está al borde del cráter. Justo aquí se daba la ceremonia del hombre pájaro, el Tangata Manu.  Regresando a Hanga Roa, no tan alejados del aeropuerto, la ruta se desvía hacia un bosquecillo para llegar a Vinapú.  Este lugar arqueológico ha dado pie a acaloradas discusiones científicas, pues, tiene un altar ceremonial de casi 80 mts., de largo que presenta muros parecidos a los bloques de la Fortaleza Inca de Sacsayhuamán (Perú).

La segunda gran ruta por la Isla conduce al Volcán Rano Raraku y su cantera de moáis, las gigantescas y misteriosas estatuas de entre 20 y 40 toneladas.  Para ello se toma la carretera que discurre por la costa sur, un paisaje que muestra todos los colores de la paleta, con predominio de ocres y grises, salpicado de bloques de lava negra de distintos tamaños; este litoral está plagado de monumentos pétreos, ahus, moáis y cuevas donde se recluía a muchachas jóvenes para blanquear su piel, que serían “las Vírgenes Neru”, bien representadas en la película Rapa Nui, que fue rodada en 1994.

Antes de llegar al volcán aparece Tongariki, en la bahía  de Hotu  Iti, se trata de un altar funerario con 15 moáis erigidos sobre una plataforma empedrada.  Ha sido reconstruido en los últimos años por una empresa japonesa, Tongariki, que tiene una relevancia arqueológica y también es un espectáculo que ofrece cuando sale el Sol.

Sobre los muñecos de piedra, la cantera del Rano Raraku emerge solitaria al pie del gran cerro del Poike, en el extremo este.  La montaña en realidad es como una especie de cono volcánico con una laguna adentro que atesora la materia prima con la que se esculpieran el casi millar de moáis de la isla.  El explorador noruego Thor Heyerdahl (1914-2002) describe magníficamente el lugar en su libro Aku-Aku, como un mundo de muñecos petrificados.

De los 400 dispersos entre la falda y la cantera, más de 100 permanecen sin ojos y en diferentes estados del tallado; algunos están adheridos a la roca madre, otros han quedado enterrados hasta medio cuerpo.  Todos son diferentes, aunque presentan el mismo rostro anguloso, labios finos y marcados, orejas alargadas, maxilares prominentes y brazos delgados acabados en manos de cinco dedos extendidos y el pulgar curvado enmarcando el sexo masculino.

El valle de Anakena se encuentra apenas a media hora de camino.  Por su valor arqueológico, paisajístico e histórico se le conoce como el Valle de los Reyes de Rapa Nui.  Según la tradición aquí mismo desembarcó su primer soberano, Hotu Matu’a con su esposa Vakai y su hermana Ava Rei Pu’a; procedentes de la Polinesia Central.

Desde Anakena se llega a una caleta de arena rosada, mezcla de coral pulverizado y la escoria color sangre del volcán; con el sol a media altura, teñido de rojo.  Cerca se halla uno de los enigmas más inquietantes de la Isla: Te Pito Kura, (ombligo elegido) una bola esférica de piedra lisa yace sobre el suelo, tan enorme que dos hombres no la rodean con sus brazos, situada dentro de un muro circular y está acompañada de otras más pequeñas; que al contacto con el sol se diría que palpitan. Parecen traídas del más allá, a estas rocas se les conoce como: Te Pito o Te Henúa, el Ombligo del Mundo.

Actualmente y si desean conocer estas Islas de Pascua, el viaje en avión lo hace la Aerolínea Latam Airlines, y va desde el Aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago de Chile.  A una distancia de 3759 kms. Y el viaje dura unas 5 horas con 40 minutos.   Pero, es muy seguro que hacerlo vale la pena, y nos sumergiremos en un mundo fantástico, de historia, arqueología y de nuestros Dioses del Pasado.  De los que hicieron un Gran Imperio no sólo en Chile, sino, en Perú y en otros países de América del Sur;  ese es nuestro mejor legado como Continente.

¡¡Hasta la próxima!!

Fuente: National Geographic.

San Antonio de Cañete y Azpitia. Lima – Perú

El pueblo de San Antonio, distrito de la provincia de Cañete posee una historia admirable y envidiable desde los primeros momentos en que empieza a poblarse. Pero, sucede que con los pocos datos existentes es arduo y complejo el plantear las bases de una historia estructurada; es decir, que no se puede exponer de manera satisfactoria la narración verídica y crítica de los hechos históricos. Pues la tradición oral no basta para confirmarlo, desde las primeras tribus que lo habitaron. Es preciso para esto remontarse a las antiguas civilizaciones precolombinas que predominaron en la costa, como Paracas y Nasca, principalmente, que se extendían desde Ica hasta Trujillo. Pero que, por la aparición de un nuevo pueblo más poderoso, establecido en el Cusco con la fundación del Imperio Incaico fueron eclipsadas.

Luego de empezadas las conquistas, a veces en forma pacífica y a veces, después de realizarse cruentos encuentros, surgen las emigraciones y se forman como consecuencia de desprendimientos, los señoríos y curacadas entre los que tenemos: El Cuismanco (Supe-Lurín), el Chuquismanco (Lurín-Lunahuaná), las de Chincha, entre otros.
Entre estas migraciones, tenemos las realizadas por un descendiente de Manco II en 1420, quien con un numeroso pueblo sale del Cusco con dirección al norte, estableciéndose en lo que es hoy el pueblo de Chilca y sus caletas adyacentes, dedicándose entonces a la agricultura y a la pesca. Durante el coloniaje español, San Antonio, conjuntamente con los poblados de Santa Cruz de Flores y Mala, conformaban el Curato de Coayllo.
Con respecto a la creación política del distrito, en su tiempo se convirtió en uno de los problemas más importantes del pueblo. Los antiguos pobladores, en busca de su justicia, lucharon contra aquellas personas que no querían que San Antonio sea distrito, esta muestra de valor y coraje hizo que se lograra lo que con tanto anhelo se perseguía por parte de la población.

En 1769 don Nicolás Avila Manco Rimanchi Yupanqui Quispe partió a España para presentarse ante el Concejo de Indias y reclamar la propiedad de sus tierras y de la comunidad de San Antonio, pues los habitantes de Chilca pretendían apoderarse de ellas. El viaje de tres meses fue sufragado con recursos de Avila Manco y aportes de los comuneros de San Antonio. El reclamo fue atendido y en consecuencia la propiedad de las tierras quedó legitimada. El viajero retornó trayendo manzanas, vides, olivos y otras plantas que fueron sembradas para beneficio de los pobladores de esta zona. Luego de la Guerra con Chile, el problema que más profundamente alteró el sistema económico social de Cañete fue la presencia de la Compañía Inglesa British Sugar, la que se asentó sobre los terrenos de haciendas organizadas para explotar la caña de azúcar.

En 1900, el ex Presidente Augusto B. Leguía organizó la British Sugar Company; la caña de bourbon fue sembrada en gran parte del valle, incrementándose la organización del agro, con tierras cultivadas de frutales sobre todo, la vid. El Congreso de la República elevó a San Antonio a la categoría de Distrito el 21 de Diciembre de 1922 y dicho Presidente rubricó la Ley Nº 4611 el 27 del mismo mes; siendo el primer Alcalde del Distrito de San Antonio Don Pedro Advíncula Quispe Chumpitaz por el periodo de 1923-1926. 

He conocido Azpitia, ya que está muy cerca a la Playa Puerto Viejo en el km. 70 de la Panamericana Sur, aproximadamente y que es un lugar paradisiaco en donde llegan aves hermosas y hasta parihuanas, como pude apreciar este último fin de semana y que pertenece también  al Distrito de San Antonio de Cañete.  Azpitia se encuentra como a 12 minutos de esta hermosa playa, casi en el km. 80 yendo en vehículo, es un lugar paradisiaco, está rodeada de campos frutales como manzanos, lúcumos o pacaes, esto la hace lucir un ambiente tranquilo y natural para el placer de todos sus visitantes. Su majestuosa vista al valle del río Mala, la hace ser conocida como “El balcón del cielo”. El nombre del pueblo de Azpitia proviene de una ciudad española llamada Azpeitia. Este suceso ocurrió durante la conquista del Imperio Incaico, gracias a un soldado natural de la provincia de Guipúzcoa en el país Vasco.

El personaje que dio nombre a Azpitia fue el capitán Don Nicolás Sáez de Elola, quien llegó al país junto a Francisco Pizarro. Habiendo participado en la captura del Inca Atahualpa en Cajamarca, Sáez de Elola apareció en el Acta del Reparto del botín, recibiendo la suma de 8,880 pesos de oro y 3,393 marcos de plata, con fecha 18 de junio de 1533. Tal como era conocida la rivalidad entre Pizarro y Almagro debido a la posesión por el Cuzco, ambos personajes tuvieron una reunión a mediados de 1537 en Mala, obteniendo ninguna conciliación como resultado de la misma.

Se dice que a partir de este suceso, Nicolás Sáez de Elola decidió abandonar las tierras de Azpitia y volver a España con un gran botín de riqueza, llegando a su villa natal de Azpeitia hacia finales del año 1541, donde fue recibido de la mejor manera y construyó parroquias y diversas obras de importancia. En el año 2007, cobró con más fuerza la historia del capitán Nicolás Sáez de Elola ya que, en una restauración en su villa de origen donde existe una estatuta yacente de Elola, se encontró una lápida con la siguiente inscripción: «Panteón de Nicolás Sáez de Elola, intrépido Capitán y conquistador del Perú, fervoroso cristiano, fundador de esta capilla, erigida en 1555 y restaurada en 1898».

Ir a Azpitia hoy es lo más delicioso que se puede hacer para huir un fin de semana de Lima, e inclusive un sólo día, de ida y vuelta.  No sólo su geografía, su clima, sus paseos a caballo, o en cuatrimotos, harán que te sientas relajado, te recargues de energías;  y si eres más audaz, hasta podrás subirte a un columpio gigante que te brindarà  hiper adrenalina; sino que quedarás fascinado con las paletas riquísimas de helados y cremoladas de extraordinarias frutas del lugar, así como una gastronomía de camarones, chancho, picarones y otros. Espero que lo disfrutes.

¡¡Hasta la próxima!!

Fuente: Colaboración de la Municipalidad de San Antonio de Cañete  

Mariposario Zhaveta Yard y otros en Chanchamayo

Hoy hablaremos del lindo Mariposario y Zoológico Zhaveta Yard, que se encuentra ubicado en medio de la naturaleza y todas sus instalaciones están rodeadas de una gran vegetación en la Selva Central Peruana, específicamente en el lugar llamado Chanchamayo.  Los guías del parque han sido capacitados para identificar plantas y flores de la gran flora silvestre que posee nuestro Perú y que crecen de forma natural en los hermosos jardines que ahí se encuentran. Podrás apreciar en este lugar mariposas inimaginables, de colores turquesa, amarillo, anaranjado, grises, lilas, atigradas; en fin, que no sólo estarán allí, sino, que las encontrarás a lo largo de todo tu camino. Así como, también hallaremos animales silvestres y peces de la Amazonia; asimismo, podrás observar variedades de orquídeas, las cuales son apreciadas por su hermosura en todo el mundo. También hay plantas medicinales que son utilizadas para cura de muchas enfermedades, así como verás también exóticas flores y plantas ornamentales, lo que da vida y resalta la variedad y color del verdor en la Selva.

El Mariposario te ofrece uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza, que consiste en una exhibición de mariposas vivas y comienza con el periodo de su apareamiento, el depósito de huevos, la transformación de las larvas de mariposa, el desarrollo de las orugas, los capullos y metamorfosis completa que culmina con el nacimiento de las más bellas variedades de mariposas. Aprenderás aquí también además de su metamorfosis, todo sobre lo que necesitan estas especies para vivir, su hábitat natural y cómo se implementa este mariposario.

Puedes apreciar en la ruta también, comederos colgantes y alimentos que deben consumir para estar saludables y preciosas.  Realmente éste es el hogar de las mariposas. Este mariposario se encuentra en la Carretera Marginal Km. 09, La Merced,  antes del Río Colorado.

Aquí podrás encontrar también el Zoológico Chanchamayo, que es un centro de rescate de animales silvestres que se encuentran en peligro de extinción, muchos de ellos han sido rescatados de la mano de cazadores ilegales, comerciantes de carnes, pieles u otros.  Algunos de ellos sufren accidentes inevitables causados por el avance de la civilización, el crecimiento agrícola y otros factores; aquí se les rescata para que puedan vivir dignamente y ser felices.

En este mariposario se cuenta con lagunas artificiales donde se reproducen diferentes especies de peces amazónicos como el Paco, Gamitana, Palometa entre otros que durante años han sido la base de alimentación de las comunidades de la selva central y de toda la Amazonía; la pesca indiscriminada y la contaminación de los ríos han conseguido erradicar muchas de estas especies que hoy en día sobreviven en posas artificiales.  En Zhaveta Yard los peces de la selva conviven armoniosamente, brindan a los niños una gran experiencia divertida al momento de alimentarlos.  Los peces revolotean y dan saltos para conseguir el alimento granulado.

En las pozas de Zhaveta Yard habita una familia de paiches que son la sensación de las lagunas y los guías que se encuentran aquí brindarán la información sobre qué puede hacer el humano para que no se extingan los peces y otras especies que allí habitan. Chanchamayo, no sólo te sorprenderá con este maravilloso Mariposario, pues, es la capital cafetalera del Perú con sus atractivos turísticos recargados de buena energía que siempre en la Selva Central te estarán esperando.  Así es que, entre sus otros atractivos, también encontrarás: La Catarata Agua Flor; este lugar se caracteriza por tener las aguas limpias, frescas y cristalinas. Para llegar aquí, debes salir desde San Ramón hasta el Anexo Agua Flor por 15 minutos, se deja el vehículo y se camina por un sendero riachuelo arriba por 40 minutos aproximadamente. Durante el recorrido se puede apreciar variedades de flora y fauna, como: Gallito de rocas, tucanes, monos y hasta osos de anteojos en las partes más alejadas.

También podrás encontrar el Paso de los Valientes; que se ubica en San Ramón, al costado del Puente Pan de Azúcar y mirador Agua Flor, es un vestigio de lo que fue el antiguo camino labrado a mano por los primeros colonos de la Selva Central. Cuenta con un pequeño paso para cruzar ambas márgenes del Río Tarma. Cuenta la historia sobre los primeros arrieros quienes se peleaban entre sí para cruzar primero este camino con sus largas caravanas y pasaba sólo el que resistía la pelea, el más fuerte y valiente. Hay otra parte de este tour en la noche que te permitirá conocer Comunidades Ashánincas, y esto te aseguro es una experiencia maravillosa.

¡¡Hasta la próxima!!

Los Humedales de Pisco

Los humedales suelen llamárseles a: Ríos, arroyos, lagunas, acequias e incluso zonas de aguas marinas de poca profundidad, también reciben el nombre de Humedales pequeñas lagunas que se encuentran cerca al mar, en ellos el agua es el elemento principal.  En Pisco encontramos humedales de agua dulce como las lagunas en la costa y los humedales de agua salada como Bahía de Paracas.

Se originan por filtración del agua del río Pisco, que se acumulan como agua subterránea que aparece en los terrenos más bajos. En los Humedales encontramos gran variedad de aves, peces, invertebrados y variedad de plantas.  Son de gran utilidad para el hombre porque nos proporcionan: Agua dulce y recursos naturales; controlan inundaciones; purifican el agua y son como riñones para el planeta; ayudan a reducir el efecto invernadero, ya que retienen el anhídrido carbónico.  También son áreas de alimento y descanso para aves y otras especies, son áreas de recreación para el hombre y una fuente adicional de trabajo ya que, gracias a éstos, hay más turismo y se pueden comercializar artesanías alrededor.

En los humedales de Pisco encontramos aves como la polla de agua y las garzas. La polla de agua está casi siempre dentro de la misma, en donde se alimenta de invertebrados y plantas.  En las orillas encontramos la garza blanca grande, con patas largas, la más numerosa es la garza llamada el huaco, que se alimenta de peces e invertebrados. También están entre las garzas: Garza blanca pequeña, garza azul, garza bueyera, garza leonada y garza tamanquita.  En las orillas se aprecian al: Yanavico, cigüeñuela y el playero manchado.

Sobre los humedales verás volando aves como la golondrina azul y blanca, el gallinazo cabeza roja y la sorprendente águila pescadora, quien atrapa a peces de gran tamaño lanzándose al agua y usando sus garras. En el agua encontramos al zambullidor pico grueso y zambullidor pimpollo, también hay patos: Pato Colorado y el Pato Gargantillo

A este humedal también vienen aves como: El Cushuri, quien puede vivir en el mar o los humedales, se alimenta de peces y bucea para atraparlos; no se le ve, pero se le podrá escuchar, pues, produce un sonido ronco. Existen otras especies de aves marinas como: La gaviota dominicana, la gaviota peruana, el pelícano y la Gaviota de Franklin, que viene desde Norteamérica. Vive en los humedales también el chorlo gritón, que se le llama así por sus fuertes gritos; quien tiene pecho blanco, cabeza negra, blanca y marrón. Un visitante poco común es Puco puco de altura, que es un ave que viene desde la puna, pero visita los Humedales de Pisco en junio y julio.

Aunque no lo puedan creer, dentro del agua de los Humedales de Pisco encontraremos también pequeños crustáceos que son parientes de los cangrejos; el nadador de espalda y el botero. También estará el camarón correlón, el camarón semilla y la pulga de agua. Entre la variedad de insectos están la larva de escarabajo y el escarabajo girino o escribano; así como también hay libélulas que se mantienen ocultas en las plantas, entre las piedras o restos de hojas en el fondo de las lagunas. Al fondo encontraremos caracoles, gusanos de sangre y planarias. Entre los peces están: Tilapia, los gupy y el monengue. Acerca de las plantas que hay en los Humedales de Pisco, las más comunes son: El junco, el Cyperus, la Totora, la grama salada, el Paspalum, el Helecho Acuático, la lenteja de agua, el heliotropo, la salicornia; entre otras.

Estuve recientemente en los Humedades de Pisco, a escasos minutos de lo que es la Plaza de Armas, renovada hace pocos años debido al terremoto que azotó esta ciudad en el año 2013, y que dejó daños según la evaluación del INDECI, produciendo el deceso de más de 600 personas y generó lesiones en 1300 habitantes, además de dejar como saldo 450,000 damnificados y 48,000 viviendas destruidas. En localidades como Tambo de Mora, un gran número de viviendas se hundieron al surgir del subsuelo agua, lo que dio lugar a un acelerado proceso de licuación de suelos. La mayoría de viviendas colapsadas fueron de adobe y quincha, incluyendo la iglesia de Pisco; en otras áreas, viviendas de material noble de varios niveles prácticamente se hundieron en el suelo. Fueron momentos difíciles y terribles para el país; pero hoy todo es diferente.

Pisco renace, lo que es la Reserva Nacional de Paracas, Pisco Playa, Pisco Pueblo en su mayoría volvió a vivir de entre sus escombros, es un lugar turístico por excelencia. Hay épocas del año en donde literalmente no se puede encontrar hospedaje. Desde los Humedales de Pisco, estamos a quince minutos de la Bahía de Paracas, lugar donde nuestro Libertador Don José de San Martín tuvo el sueño con las aves llamadas “parihuanas”, una hermosa especie de alas rojas y pecho blanco que, según el cuento del famoso escritor Abraham Valdelomar, sirvió de inspiración para que José de San Martín cree la primera bandera del Perú en setiembre de 1820, cuando llegó a las costas de Pisco como parte de su campaña libertadora.

Los invito a todos peruanos y hermanos del mundo, a que conozcan Ica cuando vengan a Perú, y sobre todo: Pisco, su ciudad, sus humedales, sus playas, como: Lagunillas, La Mina, El Chaco, entre otras; así como la Bahía de Paracas, Nazca y sus acueductos; en fin, el Perú es muy rico turísticamente. Y la sensación que tendrán al estar allí es como yo la sentí:  De libertad, y de naturaleza.  De apreciar en silencio para poder escuchar el sonido de las aves y la brisa del mar, pues, los Humedales colindan con la playa; caminar por ahí, ver a los pescadores en el muelle, y apreciar como seres humanos la majestuosidad del paisaje, de la ecología y de lo pequeños que somos en este Universo.

¡¡Hasta la próxima!!  

Fuente: Acorema, áreas costeras y recursos marinos.

Flora y Fauna en el Santuario Histórico de Machu Picchu

Con la extensión de más de 35,000 hectáreas el Santuario Histórico de Machu Picchu es más que un conjunto de sitios arqueológicos, enclavados en una abrupta selva nubosa.  Su ubicación es estratégica, en la vertiente oriental de los Andes y ambas márgenes del río Urubamba, corre en dirección noroeste; permite a esta singular área protegida abarcar lo que podría ser uno de los transectos altitudinales más extraordinarios del país y del mundo; protege en sólo unos veinte kilómetros lineales, ecosistemas tan dispares como las nieves eternas a más de 6,000 metros de altura.  Sus tórridas selvas tropicales, a poco más de 1,700 metros sobre el nivel del mar.

En cada margen de río, los límites de esta área protegen de manera integral secciones completas de dos de la sub-cuencas más importantes de la región; en su extremo norte, la cordillera de Urubamba, y en el sur la de Vilcabamba; con ellas, dos de sus cumbres más importantes: El Wekey Willka o Verónica (5750 m.) y el majestuoso Salcantay (6271 m.) considerado el Apu, o entidad tutelar de la región.

En cuanto a sus ecosistemas de flora y fauna los científicos han registrado en su interior hasta diez zonas de vida y dos ecorregiones naturales bien diferenciadas, siendo las más relevantes desde el punto de vista ecológico los pajonales altoandinos, los bosques enanos de altura y la selva alta o yunga representada por bosques de neblina y la ceja de montaña. El mundo natural de Machu Picchu se inicia por encima de los 4,000 metros sobre el nivel del mar, en donde el viento barre sin cesar las planicies de ichu, y donde las rocas se pueblan de líquenes y musgo. Es el territorio del cóndor andino y de la taruka, de las juguetonas vizcachas, del puma o león de la sierra. Las variaciones de temperatura son muy intensas, pues, por ello muchas criaturas no logran sobrevivir; sol intenso en el día e implacable helada por la noche.

Algo más abajo, es uno de los ambientes más prolíficos y desconocidos de la naturaleza, un reino de cascadas y seres misteriosos, donde los árboles crecen casi colgados de los acantilados.  Este es el hogar del gallito de las rocas, ave nacional del Perú, de bandadas de tangaras multicolores, tucanes esmeralda y quetzales de altura, de tigrillos y coatíes, el reino de los helechos gigantes; las bromelias y orquídeas, cuyo grupo alcanza hasta 200 especies. Destaca entre ellas las espectaculares wakanki y winay wayna, cuyas flores han servido para nombrar algunos de los sitios arqueológicos más espectaculares de los Caminos del Inca.

La flora es exuberante, en las partes bajas crecen árboles como: Aliso, Pisonay, Nogal, Intimpa, quisuar, queñua, cedro y otros que cubren quebradas y orillas boscosas. Asimismo, entre las aves está el cóndor y diversas especies de picaflor; así como los mamíferos: Venado, tigrillo, monos como el Aotus que está en peligro de extinción; entre los ofidios hay boa y víboras del género Bothrops.

Desde el punto de vista ambiental, el principal valor del santuario reside en el rol que juegan los bosques de sus montañas para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región, captando el agua de las lluvias y conduciéndolas sin causar erosión, hacia el curso del Urubamba. Si estos bosques desaparecieran, se perderían con ellos diversas especies de flora y fauna únicas y casi desconocidas para la ciencia; pero, sobre todo, se produciría en el área un irreversible proceso de deterioro ambiental que traería consigo consecuencias devastadoras para el hombre; como destrucción de las vías de comunicación, desaparición de zonas de cultivo, inundaciones, deslizamientos de tierras; entre otros.

Afortunadamente, la administración del Santuario, en coordinación con los diferentes sectores involucrados en su conservación, y con el apoyo de la cooperación internacional, trabajan conjuntamente en el desarrollo en un plan de uso múltiple de recursos; capacitando a agricultores acerca de los peligros de la quema anual de pastos y ofreciendo alternativas de aprovechamiento no destructivo de los recursos del área, ya que a la vez, muchos pobladores aledaños, dependen de ella. La denominación y reconocimiento del Santuario Histórico de Machu Picchu como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por parte de la UNESCO, ha sido conferido a otros lugares también, como por ejemplo: Tikal en Guatemala.

Cabe resaltar que por el calentamiento global se produjeron en este año, aproximadamente 12 siniestros (incendios) por una semana en el mes de julio; no obstante, los bomberos indicaron que se han sofocado 57 incidentes como éstos; en muchos de estos casos el Jefe de Bomberos reportó que se había debido en su mayoría, por factor humano y se registraron en varias provincias como: Urubamba, Calca, Quispicanchi, Canchis, La Convención y Espinar. Los incendios producidos en la provincia de Calca, en los cerros de Wispacunca y Curi en Quiquijana, fueron de gran consideración, ambos duraron 2 días y consumieron extensas áreas de cobertura vegetal que superan las 100 has. Y afectaron a pequeñas especies de fauna silvestre. Como verán, Machu Picchu no está exento de los avatares de la Naturaleza, o aquellos también producidos por el hombre.

Hace poco Perú obtuvo 6 nominaciones en los Premios World Travel Awards Global 2021, y entre ellas fue la de conceder al Santuario Histórico de Machu Picchu, como la primera maravilla del mundo en ser carbono neutral.  Este Santuario Sagrado, mágico y hermoso no deja de sorprendernos, pues, desde hace mucho ya se ha convertido en uno de los primeros destinos turísticos del Mundo. Particularmente lo he visitado en dos oportunidades, pero nunca es suficiente; alrededor está el pueblo de Aguas Calientes, y como no, a dos días y medio se puede hacer un fabuloso tracking (para esto debes estar en forma de realizar continuamente caminatas y/o otra clase de ejercicio físico), a fin que puedas conocer el maravilloso Choquequirao, del que hablaremos en otro momento, así como de mi primera experiencia al visitar el Cuzco.

¡¡Hasta la próxima!!  

Fuente: Machu Picchu, Federico Kauffmann Doig. Universidad Alas Peruanas.