Señor de Olleros, Cultura Vicus. Ayahuaca – Piura.

Hace dos mil  años aproximadamente se  formó el  Estado de Ayahuaca representado por  sus  curacas, muestra de  ello son nuestros entrañables: “Señor de Olleros” y  el “Chaman de Hualcuy”. Antes de la llegada  de  los Incas a  nuestra  provincia,  se habían  consolidado  los Guayacundos en tres grandes señoríos: Ayahuacas, Calvas y Caxas, de quienes  Garcilaso  de La Vega escribe  en  sus “Comentarios Rales de  los Incas”,… que aquí vivía gente organizada  políticamente, eligiendo sus jefes para la paz y  sus capitanes para  la  guerra, quienes fueron los que conjuntamente  ofrecieron resistencia durante más  de  cinco meses a  los orejones  del  Cusco. Tras una gran ofensiva militar los incas arrasaron con los Guayacundos e instalaron el Centro Administrativo Ceremonial Aypate, desde donde controlaban la parte norte del Tahuantinsuyo, entre  Cuenca  y Cajamarca y  siguieron  utilizando la ruta  de intercambio comercial y  cultural  que  habían fortalecido  los  Guayacundos.

Pese a la dispersión de los Guayacundos, fueron los primeros que ofrecieron resistencia a los españoles en su  rumbo  desde  Tumbes a  Cajamarca;  así  tenemos a  nuestros  curacas “Cango e Icotu” que  supieron  liderar  la resistencia de  la sierra de Piura durante la  invasión europea. Consolidada  la invasión española en el Tahuantinsuyo,  Ayabaca pasa a  formar parte de las encomiendas  españolas,  donde está  dirigida  por un castellano y  su pasta europea,  instalándose  en sus primeros momentos en Tacalpo, para luego fundar el pequeño asentamiento denominado “Nuestra  Señora del  Pilar” en  el  territorio actual de la  ciudad  de  Ayabaca, dependiendo en aquel  entonces de la diócesis de  Trujillo con la categoría de Curacato; en  mayo de 1727 es  elevada a  la categoría de parroquia  principal, dependiente  del  corregimiento  de  Piura, época en la cual se  mandó a  edificar la  imagen del  Señor  Cautivo  de  Ayabaca (1751).

En Ayabaca, además de otras riquezas destaca el “Señor de Olleros”, como lo mencionamos anteriormente, quien con más de tres mil años de antigüedad fue descubierto por Mario Poli. En las zonas bajas andinas, como Pampaminas o Canchaque, hay varios conjuntos de petroglifos, algunos de los descubiertos en este último lugar, dentro de bosques, huertas y terrenos particulares, han sido puestos en valor por la restauradora Lorena Sebastián.

Cerro Vicus es el centro referencial de la cultura a la que le da el nombre. Ubicado cerca de Chulucanas, en el corazón de un bosque seco de algarrobos y pequeñas comunidades campesinas, se encontraron más de dos mil fosas funerarias fuertemente huaqueadas. Vicus, define claramente la historia cultural de Piura y su influencia en metalurgia y cerámica se extiende hasta Lambayeque y Ecuador. En Sechura destaca el complejo arqueológico Chusís donde se ha encontrado abundante cerámica, momias y varios niños mutilados. La ubicación de Chusís es estratégica al estar junto a la desembocadura del río Piura y la costa del Pacífico, una vez más el río y el mar como desencadenantes culturales, dando a este complejo un papel claramente comercial entre el norte, el sur y el este del departamento. Está formado de diversas construcciones para la élite y las clases trabajadoras, y en él destaca el hallazgo del Señor de Chusís, dirigente enterrado con todo su cortejo.

Los hijos culturales de los Vicús son los Tallanes (400 – 1470 d.C), que nacen del choque, supuestamente violento, que tuvieron con los Moches provenientes de Lambayeque. Su sitio más importante está ubicado muy cerca a Catacaos y es Narihualá, que designa al mito fundador de la cultura: “Ñari Walac”, ojo que acecha en la lejanía. En la parte más alta de esta huaca se alza la iglesia Inmaculada Concepción de Guadalupe construida a principios del siglo XX. Durante la época Tallán destaca la influencia de los comerciantes Sicán o Lambayeques que acuñaron hasta una moneda de bronce, los naipes, para el intercambio de Spondylus y piedras semi preciosas, y la de los Wari, sobre todo en Huancabamba y Ayabaca. La movilidad hacia el norte de los Sicán favoreció la expansión agrícola en Piura, y por tanto, el desarrollo de obras de infraestructura más complejas, como el sistema de canales de Huarmaca de muchos kilómetros de longitud, actualmente muy dañado, o las terrazas de cultivo que hay en Piura La Vieja y en Vicús.

El sitio que da nombre de Capital Arqueológica a Piura es Aypate, en Ayabaca. El despliegue arquitectónico Inca se observa también en los tramos del Qhapaq Ñan que se conservan a lo largo de todo Piura. Aypate, además de otras construcciones en Huancabamba, funcionaba como punto de conexión para los diferentes caminos que vienen de los puntos cardinales: El Camino de la Costa, las rutas transversales que van de este a oeste, esta función nuclear como punto de encuentro de todos los caminos del Qhapaq Ñan explicaría la magnitud de las callancas o alojamientos.

La riqueza arqueológica de la parte andina piurana, punto de conexión de muchas sociedades y estilos, ha motivado la creación del Paisaje Cultural Huancabamba por parte del Ministerio. En él, no solo se integran sitios arqueológicos y redes de camino, sino también la actual actividad humana y su cosmovisión, los ecosistemas envolventes y el paisajismo.

Vemos con mucha frecuencia que se congregan en Huancabamba, en la laguna, los chamanes o descendientes directos de ellos; y se ve la acogida que tiene por parte del público que van con este tipo de creencias, para saber de su destino que es algo innato en el ser humano: ¿Qué me pasará más adelante?; o también suelen ir a darse unos baños de florecimiento para la prosperidad, o tener suerte en el amor, etcétera; cada quien tiene sus motivaciones.  De esta forma, se puede comprender mejor las relaciones entre los seres humanos y el espacio circundante, integrando naturaleza, cultura y Universo. En ese espacio se han articulado redes de comercio, de idiomas, de influencias estilísticas y también geografías por los que el ser humano ha transitado desde sus orígenes, siguiendo los cursos del agua que le han llevado a un más allá en la costa, sierra y selva del país.

¡¡Hasta la próxima!!

Cultura Puruchuco y su Museo de Sitio Arturo Jiménez Borja

Puruchuco es una palabra quechua que quiere decir:  «Tocado de plumas», proviene de la combinación de las palabras: Puru, que es una planta que da mate y porongo; y chuku; que quiere decir: Tierra o país; y también hace referencia a una indumentaria utilizada en las ceremonias incas de iniciación de la pubertad. Fue construido en tiempo de los Incas en 1450-1532 d.c.; la distribución de espacios fue diseñada en base a un calendario ceremonial dedicado a las actividades religiosas que se celebraban en el recinto. Puruchuco es una zona arqueológica del Perú del periodo Ychma – Inca que fuera el palacio o residencia del Curaca o gobernante, la máxima autoridad local vinculada a la ocupación Inca en el valle de Lima, allí vivieron él y su familia. Como edificio público sirvió de centro de acopio de productos, procesamiento y redistribución de estos bienes. Se encuentra en el distrito de Ate Vitarte – Lima.

Su buen estado de conservación influyó para que el Dr. Arturo Jiménez Borja, de quien lleva el nombre el Museo de Sitio de Puruchuco, escogiera este recinto como candidato para aplicar lo que en la época de los años cincuenta, estaba muy de boga; pero que hoy en día se necesita mucho presupuesto y no es tan simple que digamos, la reconstrucción de edificios arqueológicos, pues, requiere de un estudio consensuado y requiere de una partida presupuestal para ello. Por ello, entre 1953 y 1960 dirigió trabajos en ese sentido, los que incluyeron la consolidación de algunos muros, la reconstrucción de otros, e inclusive la colocación de techos. Sin embargo, la intención perseguida por Jiménez Borja iba mucho más lejos que la simple reedificación de un edificio del pasado. Lo perseguido era la «puesta en valor», término usado para definir el cómo los monumentos del pasado pudieran tener un uso y una utilidad en el presente. Por ello fundó un «Museo de Sitio» (siendo el pionero en este tipo de instituciones en el Perú), dedicado a la preservación y estudio de ese lugar, además de organizar eventos culturales que tengan como protagonista al monumento mismo. Tal y como fueron los llamados espectáculos de «luces y sonidos». Estos consistían en conciertos o escenificaciones teatrales realizados durante la noche, principalmente, usando como escenario los diferentes ambientes de este monumento. Los espectadores se ubicaron en graderías construidas en el cerro próximo al sitio desde donde se tiene una vista panorámica inmejorable. Así, estas actividades integrarían al viejo edificio a la moderna vida cultural urbana.

Desde entonces hasta la fecha, estos trabajos han sido y siguen siendo, muy criticados dentro del ambiente científico de la arqueología, pues los trabajos realizados, previos a la reconstrucción, no han sido publicados. Esto ha llevado a que Puruchuco no sea tomado en cuenta dentro de estudios científicos en arqueología. Sin embargo, publicaciones recientes (como las de L.F. Villacorta) están rescatando para la arqueología a este lugar, pues, se están reanalizando y estudiando los objetos encontrados durante los años que duraron los trabajos de reconstrucción.

Al ir al lugar, al Museo de Sitio, puede verse y apreciar el uso que le dieron a los jarrones grandes de arcilla, así como al algodón, trabajos textiles, entre otros. El Museo cuenta con 4 salas: La sala general que es donde se exponen los quipus, que eran unas cuentas que se usaban para contar en la época de los Incas, una gran maqueta del palacio, un fardo funerario de un neonato, productos agrícolas y el gran sombrero de plumas del Curaca “Puruchuco”.  También se exhiben mantos, vestimentas y herramientas que sirvieron para la producción de dichas piezas; y la Sala Temporal que en este momento se la han dedicado a la Embajada de Estados Unidos, ya que a través de ellos se obtuvo el financiamiento para la restauración, curación y conservación de las piezas de otras colecciones que tiene el Museo.

Vale la pena dar una vuelta por este Museo y además el Complejo Arqueológico, pues hay una estupenda atención del Ministerio de Cultura, inclusive hay un ambiente de jardines en donde se dan clases de cerámica de arcilla a los visitantes, niños o adultos.  También hay pequeña granja de cuyes, muchas flores de ese lugar, y se puede visitar in-situ el Palacio del Curaca, desde donde se dirigía al pueblo; asimismo, se pueden apreciar lo que fueron cementerios y el guía nos comentó que detrás de ese lugar, lo que ahora son dos urbanizaciones, o ciudades jóvenes como se les llama; se han hallado muchas momias pertenecientes a esa cultura; nos contaron asimismo, que están esperando un presupuesto del Gobierno hacia el Turismo y la Cultura para poder adquirir aparatos modernos como máquinas de congelamiento, a una temperatura como se hace en Arequipa donde se encuentra la Momia Juanita, para que se puedan visitar y apreciar algún día, ya sea en este mismo museo de sitio o en otro museo más grande.  Esperemos y sea así y se den las condiciones para admirar y conocer más acerca de nuestro pasado, que es rico en historia, cultura, enseñanzas y costumbres.

 ¡¡Hasta la próxima¡¡

Resiliencia y la esperanza de recuperarte

“Resiliencia” proviene de la física y describe la capacidad de algunos materiales para volver al estado original o mejorar la calidad después de haber sido sometidos a situaciones extremas. En términos humanos, la resiliencia es la capacidad de toda persona para mantener o recuperar la esencia emocional, o inclusive de mejorar después de pasar por una situación traumática.

De seguro, hay diferentes niveles de resistencia entre las personas, lo que traumatiza a alguien no necesariamente puede afectar de la misma forma a otros. Esto depende de varios factores, entre ellos: El temperamento que pueda tener la persona, la capacidad para resolver problemas, la inteligencia, su autoestima, sus habilidades de interacción social, el autocontrol, la familia y relaciones sociales.

No está demás recalcar que no podemos vivir como topos o con nuestra envoltura como si fuésemos un caracol y permanezcamos allí dentro la mayor parte del tiempo, asomando la cabecilla cada vez que queramos.  Un estudio hecho a 724 personas mayores de 70, llegó a la conclusión que no son la riqueza, ni la fama, ni el poder, mucho menos el dinero y los bienes materiales los que garanticen la felicidad de un ser humano; la felicidad, la longevidad y la capacidad de recuperación, son ocasionadas teniendo buenas relaciones primero con UNO MISMO, amarse y quererse tal y como uno es, resaltando sus aciertos, con sus virtudes y defectos; imaginándose como un super-atleta que va por la vida avanzando; corriendo, saltando y sorteando dificultades, unos irán más lento que otros, pero no quedándose detenidos jamás, recuerda: El miedo, el temor, paralizan.

Luego, juega un papel muy importante en este proceso el éxito que puedas tener en tus relaciones familiares y amicales.  Robert J. Waldinger, psiquiatra y profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, quien coordina estos estudios opina que: Los pilares para él son:  1) Las relaciones sociales, que son buenas para los seres humanos (Sí, no lo duden. La soledad a veces mata). 2) La calidad de relaciones entre los humanos es definitivamente más importante que la cantidad de éstas, de las veces que las hayas tenido y 3) Relaciones felices y duraderas son las que protegen nuestra salud física y mental.

Una experiencia de soledad se vuelve tóxica, las personas aisladas descubren que son menos felices, aunque no es lo mismo ser solitarios, que estar solitarios y en muchos momentos también, poder amar nuestra soledad y ser felices con ella. Hablamos de un solitario crónico, que ya no sale, que se recluye, que evita interactuar con las demás personas; son buenos nuestros momentos de soledad y nos complace muchas veces que así sea, pero, es negativo y llega a ser hasta tóxico apartarse; no hablar con otros, no permanecer o evadir cualquier clase de interacción en forma grupal, familiar, amical o con nuestro prójimo. Dicen que las personas con estas características de aislamiento provocadas por ellas mismas voluntariamente, empeoran más rápido su función cerebral, pues, ésta va disminuyendo prematuramente y tienen vidas más cortas que las personas que no se sienten solas y que con cierta frecuencia están rodeadas de otros.  

Es muy importante también como sostén la vida espiritual, que no necesariamente abarca el ser religioso; es ésta una opción muy particular y muchas veces heredada también por nuestros  ancestros.  Se puede ser muy espiritual y no necesariamente pertenecer a alguna religión, no será redundante decir que este estado, significa: Estar vibrando alto en alma y espíritu.

Debemos Escribir las Experiencias, Melanie Greenberg y Arthur Stone realizaron un estudio muy interesante en la Universidad del Estado de Nueva York, en Stony Brook. Agruparon primero a un grupo de alumnos  que habían sufrido un fuerte trauma, y en otro aquellos que no habían sufrido trauma alguno.  A varios de ellos se les pidió que relaten su experiencia, y a otros no se les dio esa oportunidad. Durante las siguientes semanas, se dieron problemas de salud y enfermedad de los que habían participado en estos grupos. Lo que se verificó fue que los que habían sufrido trauma de alguna especie de dolor, de una pérdida, o shock por una nefasta situación y lo escribieron revelando dicho hecho, experimentaron formas de mejora en su salud física; con una gran diferencia de los que no relataron nada por escrito; estos relatos no necesariamente fueron hechos públicos, sino, para ellos o su círculo más íntimo.

Tales estudios revelaron que la experiencia traumática no solamente es buena para el alma, sino que también lo es para el cuerpo.  Un ejemplo de quien defiende esta teoría es Elie Wiesel, escritor y sobreviviente de campos de concentración nazi. El escribió y reescribió sus experiencias personales traumáticas, y así pudo replantear sus traumas. Para él inclusive, sino podemos expresar nuestros sentimientos y recuerdos caóticos, desagradables, traumáticos y los más recónditos que nos causaron mucha aflicción y dolor, que anidan en lo profundo de nuestro ser; pues aun así, debemos intentarlo.

Por otra parte, en la lucha por superar el trauma es necesario evitar la victimización, crear nuevas metas para seguir con nuestra vida, saber utilizar esa experiencia para ayudar y ocasionar algo bueno y ejemplarizador en los demás.  Hay una frase muy cierta justo para este tema: Una cosa sí hago: Me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás, y me extiendo hacia lo que está adelante y así….¡PROSIGO CON LA META!.

¡!Hasta la próxima¡¡     

Fuente: Julián Melgosa y Michelson Borges. Secretos del Bienestar Emocional.

Flora y Fauna del Santuario Histórico de Machu Picchu

Con la extensión de más de 35,000 hectáreas el Santuario Histórico de Machu Picchu es más que un conjunto de sitios arqueológicos, enclavados en una abrupta selva nubosa.  Su ubicación es estratégica, en la vertiente oriental de los Andes y ambas márgenes del río Urubamba, corre en dirección noroeste; permite a esta singular área protegida abarcar lo que podría ser uno de los transectos altitudinales más extraordinarios del país y del mundo; protege en sólo unos veinte kilómetros lineales, ecosistemas tan dispares como las nieves eternas a más de 6,000 metros de altura.  Sus tórridas selvas tropicales, a poco más de 1,700 metros sobre el nivel del mar.

En cada margen de río, los límites de esta área protegen de manera integral secciones completas de dos de la sub-cuencas más importantes de la región; en su extremo norte, la cordillera de Urubamba, y en el sur la de Vilcabamba; con ellas, dos de sus cumbres más importantes: El Wekey Willka o Verónica (5750 m.) y el majestuoso Salcantay (6271 m.) considerado el Apu, o entidad tutelar de la región.

En cuanto a sus ecosistemas de flora y fauna los científicos han registrado en su interior hasta diez zonas de vida y dos ecorregiones naturales bien diferenciadas, siendo las más relevantes desde el punto de vista ecológico los pajonales altoandinos, los bosques enanos de altura y la selva alta o yunga representada por bosques de neblina y la ceja de montaña. El mundo natural de Machu Picchu se inicia por encima de los 4,000 metros sobre el nivel del mar, en donde el viento barre sin cesar las planicies de ichu, y donde las rocas se pueblan de líquenes y musgo. Es el territorio del cóndor andino y de la taruka, de las juguetonas vizcachas, del puma o león de la sierra. Las variaciones de temperatura son muy intensas, pues, por ello muchas criaturas no logran sobrevivir; sol intenso en el día e implacable helada por la noche.

Algo más abajo, es uno de los ambientes más prolíficos y desconocidos de la naturaleza, un reino de cascadas y seres misteriosos, donde los árboles crecen casi colgados de los acantilados.  Este es el hogar del gallito de las rocas, ave nacional del Perú, de bandadas de tangaras multicolores, tucanes esmeralda y quetzales de altura, de tigrillos y coatíes, el reino de los helechos gigantes; las bromelias y orquídeas, cuyo grupo alcanza hasta 200 especies. Destaca entre ellas las espectaculares wakanki y winay wayna, cuyas flores han servido para nombrar algunos de los sitios arqueológicos más espectaculares de los Caminos del Inca.

Desde el punto de vista ambiental, el principal valor del santuario reside en el rol que juegan los bosques de sus montañas para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región, captando el agua de las lluvias y conduciéndolas sin causar erosión, hacia el curso del Urubamba. Si estos bosques desaparecieran, se perderían con ellos diversas especies de flora y fauna únicas y casi desconocidas para la ciencia; pero, sobre todo, se produciría en el área un irreversible proceso de deterioro ambiental que traería consigo consecuencias devastadoras para el hombre; como destrucción de las vías de comunicación, desaparición de zonas de cultivo, inundaciones, deslizamientos de tierras; entre otros.

Afortunadamente, la administración del Santuario, en coordinación con los diferentes sectores involucrados en su conservación, y con el apoyo de la cooperación internacional, trabajan conjuntamente en el desarrollo en un plan de uso múltiple de recursos; capacitando a agricultores acerca de los peligros de la quema anual de pastos y ofreciendo alternativas de aprovechamiento no destructivo de los recursos del área, ya que a la vez, muchos pobladores aledaños, dependen de ella. La denominación y reconocimiento del Santuario Histórico de Machu Picchu como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por parte de la UNESCO, ha sido conferido a otros lugares también, como por ejemplo: Tikal en Guatemala.

Cabe resaltar que por el calentamiento global se produjeron en este año, aproximadamente 12 siniestros (incendios) por una semana en el mes de julio; no obstante, los bomberos indicaron que se han sofocado 57 incidentes como éstos;  en muchos de estos casos el Jefe de Bomberos reportó que se había debido en su mayoría, por factor humano y se registraron en varias provincias como: Urubamba, Calca, Quispicanchi, Canchis, La Convención y Espinar. Los incendios producidos en la provincia de Calca, en los cerros de Wispacunca y Curi en Quiquijana, fueron de gran consideración, ambos duraron 2 días y consumieron extensas áreas de cobertura vegetal que superan las 100 has. Y afectaron a pequeñas especies de fauna silvestre. Como verán, Machu Picchu no está exento de los avatares de la Naturaleza, o aquellos también producidos por el hombre.

Hace poco Perú obtuvo 6 nominaciones en los World Travel Awards Global 2021, y entre ellas fue la de: Declarar al Santuario Histórico de Machu Picchu, como la primera maravilla del mundo en ser carbono neutral.  Este Santuario Sagrado, mágico y hermoso no deja de sorprendernos, pues, desde hace mucho ya se ha convertido en uno de los primeros destinos turísticos del Mundo. Particularmente lo he visitado en dos oportunidades, pero nunca es suficiente; alrededor está el pueblo de Aguas Calientes, y como no, a dos días y medio se puede hacer un fabuloso tracking (para esto debes estar en forma de hacer caminatas y/o ejercicio físico), para que puedas conocer el maravilloso Choquequirao, del que hablaremos en otro momento, así como de mi primera experiencia al visitar el Cuzco.

¡¡Hasta la próxima!!  

Fuente: Machu Picchu, Federico Kauffmann Doig. Universidad Alas Peruanas.

Selva Viva, el bote extraordinario que te lleva a la Amazonía.

Realizaremos ahora un viaje con nuestra imaginación y si podemos lo haremos también en forma real, ¡Sí y cómo no! en el “Selva Viva”, a bordo de un crucero por el Amazonas.  Este bote lleva 14 años explorando distintas facetas del mítico Río Amazonas, siempre al encuentro de sus comunidades, llevándonos por una Amazonía auténtica con su flora, fauna y la majestuosidad de sus aguas.   

Anclado en el puerto de Iquitos, el «Selva Viva» lleva con orgullo su blanco inmaculado y sus colores gallardos; pequeño y macizo, con sus tres pisos, este bote fue construido enteramente en madera.  Si tuviera ruedas, podría haberse ganado fama como un vapor a lo largo del rio Mississippi. Selva Viva es un barco tradicional en madera tipo brasilero (popa redonda) de 22 mts., de largo, construido en el barrio popular de Belén en Iquitos en los años 2007-2008 con el apoyo de la Fundación Audemars-Piguet (Suiza) y manejado por una tripulación peruana experimentada, se dedica también durante el año a misiones humanitarias y ofrece itinerarios de tres hasta doce días. Pero, es el Amazonas el río por el cual sube y baja con una cantidad controlada de pasajeros a bordo.  Hace escala en comunidades poco turísticas y sus ganancias permiten recoger fondos para proyectos. Pequeño y esbelto con porte militar, Hernán el capitán del bote desde hace años, pantalón y camisa color crema, escudos y galones en la espalda, lentes de aviador, Hernán reina sobre una tripulación reducida, piloto, mecánico, timonero, cocinero y asistente.

El solo nombre Amazonía resuena como bosques enredados, pueblos nativos y animales salvajes, desde la ventanilla del avión vemos el río serpenteante bordeado de una espesa selva; lo vamos a navegar, a surcar para perdernos en unos de sus afluentes, el Yarapa.  La Amazonía ya no es la virgen con la que fantaseaban los exploradores.  Pero, cuando el Selva Viva arranca sus motores y lanza por el brazo gigantesco del Amazonas, la mirada de cada uno de los afortunados pasajeros se pierde en promesas de encuentros y llegadas a otro mundo.  Al fin y al cabo, este bote se llama Selva Viva.

Al lado del bote, verás canoas  rápidas y lanchas de carga que van y vienen de Pucallpa o Yurimaguas.  En Iquitos, donde la única pista asfaltada no mide más de 100 kilómetros, el río es nuestra carretera.  Apenas nos alejamos del puerto se transforma en el equivalente a una ruta panorámica.  A los viajeros les pasa un bote, los saludan, desde la terraza, o encima del mismo, atrapan al vuelo estos encuentros de un instante; las sonrisas se forman, hasta que los cuerpos quedan dormidos por la oscilación de las hamacas y en muchos casos se despierta bajo una copiosa lluvia.  El Río y el horizonte parecen unirse.  Los mosquitos obligan a refugiarse en la sala.  Un sofá, un libro, y ya estás como en casa, como si estuvieras en una mecedora soñando con un hermoso viaje y un inmenso y maravilloso río.

Cada día desde las cinco de la mañana, el Selva Viva se sacude y sigue su lenta progresión. Al borde del bote se puede encontrar a un pescador de carachama en su frágil balsa.  Uno se dejó llevar por la corriente desde Tamanco, a cuatro o cinco días de camino y aún  le quedan al menos tres días de viaje hasta Iquitos.

En las orillas, inmensas palmeras se dibujan contra un cielo perfecto, son las que producen el aguaje que se come allí y es tan delicioso.  Latitud Sur por ejemplo, colabora desarrollando y promocionando un sistema de arneses para poder recolectar rápidamente este fruto y así manejar el recurso de forma sostenible. 

El barco mide 22 metros de largo y ofrece una cabina premium con cama matrimonial, 3 dobles o matrimoniales y 2 cabinas simples. Entre mediados de octubre y mediados de marzo es temporada de lluvia.  Encontrarás más vida dentro del agua, pero pocos animales a la vista.  A partir de abril, gran parte de la selva aún sigue inundada, pero se puede descubrir en el bote auxiliar.  De junio a setiembre, es temporada seca ideal para hacer trekking en el bosque.

En la tarde el brazo del Yarapa está a la vista.  Este afluente más estrecho es nuestra puerta de entrada a la selva, todo empieza con un campo verde eléctrico.  El brazo del río se angosta y de la naturaleza surgen los martines pescadores que vuelan al ras del agua, las garzas y grullas vigilan impasiblemente con sus delgadas patas sumergidas en el agua.  Las raíces de los árboles abrazados por las lianas surgen del agua como marionetas, la humedad nos envuelve, ya llegamos a Jaldar, es la primera comunidad que se visita.  Ahí, las mujeres exponen sus artesanías, pulseras de huairuro y cáscaras de huingo grabadas. Antes que caiga la noche, se lanzan las cañas de pesca, y se recogen algunos bagres, a bordo, todo está listo para freír.

Estos botes por el Amazonas, cuentan con salidas todo el año, el bote navega por la Reserva Pacaya Samiria, a lo largo del río Yarapa o Nanay; por la Reserva Allpahuayo-Mishana hasta la zona de las tres fronteras (Perú-Colombia-Brasil), bajando por el Amazonas.  Los almuerzos desbordan en sabor: Aguaje, cocona y chonta son parte de la mesa.  Se crean asimismo,  en esta experiencia de viaje, programas temáticos que incluyen: Pesca deportiva, paseos botánicos, ornitológicos, antropológicos o chamánicos.  También hay vacaciones solidarias para participar en proyectos solidarios y brigadas médicas.

En la actualidad, ya está navegando el bote “Selva Viva 2”, será motivo para visitarlo y disfrutar de este regalo de la Naturaleza.

¡Hasta la próxima!!   

Fuente: Los mejores 28 destinos; Navega por el Amazonas.

Los Petroglifos de Cumpanamà

Pocos territorios en el Perú conjugan, como la provincia de Alto Amazonas, esa intensa y efervescente actividad comercial que refleja la ciudad de Yurimaguas, con la belleza natural amazónica y la centenaria sabiduría cultural manifestada en la textilería chayahuita o los aún escasamente estudiados petroglifos de Cumpanamà.  El presente artículo intenta retratar esa diversidad de actividades, manifestaciones y paisajes en un recorrido que se inicia en Yurimaguas y continúa a través de los ríos Huallaga y Paranapura, así como por las comunidades nativas cobijadas en sus cuencas.

En el camino encontramos el conjunto de grabados rupestres de Cumpanamà, una muestra de la rica tradición artística loretana, que habría nacido en el Periodo Formativo, unos cinco mil años atrás. Estos elementos icnográficos nos otorgan señales del alto grado de desarrollo social y agrícola alcanzado por sus autores, pertenecientes a una sociedad organizada, con profunda relación con la naturaleza y sus creencias mágico-religiosas.  La zona  de estos petroglifos pertenece ancestralmente a la etnia shawi, asentada entre los ríos Sillay, Cahuapanas, Paranapura y sus afluentes, en el corazón del Alto Amazonas.

Esta enorme piedra de granito, con 17 metros de largo, 14 de ancho  y 4.5 metros de alto, fue descubierto por la ciencia por el geólogo José Sánchez Izquierdo en 1997.  Los petroglifos de Cumpanamà son una serie de figuras grabadas en piedras de distintos tamaños, de todas estas destaca la llamada Casa de Cumpanamà. Entre los gráficos, destacan también los de carácter antropomorfos, heliomorfos, escutiformes, ofidiomorfos, divisiones territoriales y cursos de ríos. Cumpanamà es una palabra en lengua chayahuita o shawi, hablada por la etnia del mismo nombre.  Para ellos es la máxima divinidad que está presente en muchos de los mitos que son parte de sus tradiciones y ritos. La presencia de los grabados rupestres nos podría indicar posibles rituales específicos relacionados con el territorio y con sacrificios para la fertilidad del terreno.

La Casa de Cumpanamà mide 13 metros de largo por 8 de ancho y 6 de alto.  La mayoría de los grabados podrían ser rituales relacionados con el territorio y con sacrificios para que el terreno fuera fértil y productivo. No se sabe con certeza sobre la edad de los petroglifos, ni tampoco sobre sus autores.  Se cree que fueron realizados por comunidades shawis muy antiguas. Casi todos los grabados fueron realizados por el método de percusión y luego retocados con abrasión con el fin de darle un efecto tridimensional; se obtuvieron de esta forma figuras de alto y bajo relieve.

Los petroglifos están ubicados en la cuenca de la quebrada de Achayacu, a 1500 metros de distancia del rìo Cachiyacu, en el distrito de Balsapuerto.

Hasta la fecha se tienen identificados y registrados 50 monumentos arqueológicos prehispánicos en la cuenca del rio Paranapura, pero según los especialistas existen muchos más.

¡¡Hasta la próxima¡¡   

Fuente: Fondo Editorial del Congreso de la República del Perú

Alto Amazonas y los petroglifos de Cumpanamà

Perro sin Pelo PERUANO, nuestro mejor amigo.

El perro sin pelo del Perú es una de las razas caninas más antiguas del mundo.  Por esta razón, la Federación Cinológica Internacional con sede en Bélgica lo ha clasificado con el número 310 en un grupo llamado Spitz, en la sección de “Perros Primitivos”, que congrega a un conjunto selecto de razas casi mitológicas, junto al Pharaoh Hound (Perro del Faraón), el Canaan Dog de Israel, el Xoloitzquintle de México y el Basenji africano.

El Congreso de la República también emitió una ley que declara la raza “Perro sin pelo del Perú” como patrimonio nacional y raza oriunda del Perú. El perro peruano ha mantenido sus características básicas intactas a lo largo de miles de años.   De ello dan fe antiquísimos ceramios de diferentes culturas precolombinas como: Vicus, Mochica, Sicán, Chimú y Chancay entre otras.  Lo muestran siempre esbelto y elegante, expresando velocidad, fuerza y armonía, sin parecer tosco.  Obviamente, su característica principal es la ausencia de pelo en su cuerpo.

En la antigüedad este tipo de can se desempeñó como auxiliar del hombre en labores de cacería, aunque también hay indicios que fueron sacrificados como ofrenda ritual a dioses prehispánicos; pero de lo que no hay duda, es que sirvió como animal de compañía y guardián de los antiguos peruanos. Son perros nobles y afectuosos con los de casa, reservados con los extraños; despiertos, alertas y muy buenos guardianes.  Esta raza ha ocasionado que sean objeto de creencias  mágico-religiosas todavía vigentes que los asocian a poderes curativos, especialmente en las zonas rurales de la costa norte.  Aquí en Lima, que es una ciudad muy húmeda, sobre todo en los meses de invierno, son usados por personas que tienen alergia a la humedad, asma y otras clases de males bronquiales; pues, se los colocan sobre su pecho, en su regazo y hasta algunos duermen con ellos.  El meollo del asunto es que estos perros poseen la piel de calidad y sensible, capaz de calentar el cuerpo de los enfermos pulmonares, reumatismo o artritis; y es por lo que están muy presentes durante las noches de invierno. Esta característica ha sido descrita científicamente por el doctor Pedro Weiss como “síndrome de hipoplasia ectodérmica”.

Estos perros son serenos y dignos, no pasa desapercibido que sus ejemplares no suelen ladrar mucho, para Ermanno Maniero -fundador de la cátedra de Cinología en varias universidades del Perú- esa parquedad de ladridos se justifica porque los perros sin pelo no han perdido su atávico instinto de cazadores. Pues, al igual que los lobos y zorros no les conviene espantar a sus presas.

Todo indica que la difusión del valor de este simpático animal experimenta un buen momento: Ya que ha sido denominado por el Congreso Peruano como patrimonio nacional y se le reconoce su calidad de raza oriunda de este país Perú; asimismo, el Instituto Nacional de Cultura ha dispuesto la permanencia de un ejemplar del perro peruano en todos los museos de sitio y en las zonas arqueológicas de la costa peruana.  Aquí los piuranos lo llaman “viringo”, al perro sin pelo lo consideran un símbolo regional. Incluso este perro tiene una estampilla con su imagen.

Lo primero que se debe de hacer son establecer las características de su ADN e identificar a sus enfermedades más comunes. En este campo se ha avanzado poco, pero se conoce que esta raza posee una enorme fuerza genética que le ha servido a través del tiempo para no extinguirse a pesar del paréntesis de 500 años de olvido; en algunos de estos ejemplares hay la tendencia de padecer de “glosopejía” (lengua afuera) o el “braquiurismo” (cola fraccionada). Es una raza que se encuentra en situación vulnerable.

Ha existido un caso de “Atahualpa Piura’s Line”, un impresionante perro sin pelo de tamaño grande, ojos almendrados, mirada inteligente, originario del criadero piurano Ñari Walac; que no sólo ha calificado perfectamente como pie de cría, sino, que representa el mejor testimonio de la belleza y vivacidad de la milenaria cultura andina. Y así como él, de muchos otros ganadores internacionales.  Este perro sin pelo peruano es un ORGULLO NACIONAL.

¡¡Hasta la próxima!!

Fuente: Peruvian Paso Horse and Tourism, Abril 2005- ORGULLO.

Tumshukayko, Complejo Arqueológico en Caraz- Callejón de Huaylas

Tumshukayko es un gigantesco sitio arqueológico monumental ubicado en las afueras del rumbo norte de la ciudad de Caraz, provincia de Huaylas, Ancash. Representa una verdadera concentración urbana temprana en un espacio amplio, con un gran montículo céntrico  dominante, donde  se han iniciado excavaciones arqueológicas, apoyado todo esto por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

A Tumshukayko, según los datos que figuran, y según estudio hecho por el área de arqueología y Ciencias Sociales de dicha Universidad, se le considera a este monumento arqueológico como el más grande del callejón de Huaylas; tiene una planta de 300 x 200 x 50 metros de altura. Este importante sitio arqueológico se encuentra emplazado a un kilómetro en dirección norte, con respecto a la ciudad de Caraz. La localidad es conocida con el nombre Barrio Nueva Victoria, Sector Cruz Viva; el nombre de Tumshukayko tiene su origen en el quechua interandino y significa: Aquí en el centro. El gigantesco edificio está rodeado de 3 montículos pequeños dispersos: Dos hacia el este y uno, en el rumbo sur inmediato. Recorridas las tierras bajas que hoy son chacras, se notan ciertos escalonamientos para salvar el suave declive de los suelos; dada la contigüidad topológica de tales espacios físicos Tumshukayko, es un sitio arqueológico monumental ubicado en las afueras del rumbo norte de la ciudad de Caraz, en pleno Callejón de Huaylas, Provincia de Huaraz, Departamento de Ancash (Región Chavín). Su altitud es de 2,290 m.s.n.m., actualmente se ha tenido que desocupar del monumento principal, habiendo sido invadido por ocupantes precarios que habían construido los cimientos de sus viviendas y las paredes de sus casas con las piedras extraídas del sitio. En una acción mancomunada entre el Instituto Nacional de Cultura de Huaraz, la Municipalidad provincial de Huaylas y la UNMSM, representada por el proyecto Tumshukayko, se está logrando erradicar a los ocupantes precarios que vivían, -aún algunos todavía- en el monumento.

Tumshukayko es un monumento arqueológico con arquitectura pre-cerámica formativa temprana considerada cronológicamente entre La Galgada (3,200-2,000 A.C.) y Chavín (1,200-300 a.C.). La arquitectura Tumshukayko (2,500-1,600 a.C.)está conformada a base de grandes muros curvados formados por piedras triangulares labradas con un peso entre 50 a 120 kilos, las que fueron asentadas por medio de mortero de arcilla y pequeñas piedras; se han descubierto durante las excavaciones triángulos escalonados exentos,  placas grabadas en técnica incisa y cabezas clavas de tipo Tumshukayko. Las placas y piedras grabadas se corresponden con morfologías líticas descubiertas en el Complejo Cultural de Pampa de Llamas/Moxeke del costeño valle de Casma, Ancash (Pozorski y Pozorski, 1986).

El estrato arqueológico pre-cerámico Tumshukayko fue enterrado por nuevos ocupantes del sitio, es decir, por gentes que tenían el uso de cerámica marrón denso (300 a.C.-500 d.C.) del intermedio temprano que estamos llamando Cultura Huaylas. Esta ocupación presenta cerámica arqueológica recuperada en las dos capas con dos metros de espesor que cubren superpuestos a la arquitectura pre-cerámica Tumshukayko subyacente, en asociación a los pisos de habitaciones construidas  con  piedras  de  campo  canteadas.

La capa superficial presenta cerámica tipo Huaylas, Huaraz Rojo/Blanco, Pashash, etcétera. También se considera que La Galgada y, en general otros sitios de la cuenca del río Chuquikara, aparecen primordialmente con la  arquitectura  basada en recintos con nichitos y hornos con ducto de ventilación y luego esta morfología se desplaza  a  Kotosh  (Huánuco),  Chupán  (Dos  de  Mayo)  y  Piruru  (Huamalíes) durante los movimientos migratorios regionales tempranos para alcanzar las tierras tropicales, desde donde se agenciaban chonta, tinturas, fibras, cortezas y demás; registradas durante las excavaciones.  Los hallazgos de astas de cérvidos, huesos de camélidos y restos de moluscos marinos, son indicativos de cacería en las altipampas de la región y actividades migratorias restringidas hacia el mar.

Por la costa de Ancash, la forma arquitectónica en planta cuadrada con esquinas curvadas al exterior e interior se difundió desde La Galgada, alcanzando gran expresión en Cerro Sechín y Moxeque. En la actualidad se evalúa  la  dispersión  territorial  de  los  sitios formativos tempranos de nuestro país tales como La Galgada-Kotosh, La Galgada-Tumshukayko, La Galgada-Karal, Karal, Piruru-Kotosh, Chupacigarro Grande y Chupacigarro  Chico,  Huaynuná  Temprano, y otros. 

Estuve hace tres semanas en este lugar, desde Caraz es cerquísima, sobre todo desde el Hospedaje Apu-Ecolodge, está a 7 minutos de distancia.  Aún no tan concurrido, se puede apreciar que están haciendo obras, refaccionando y hay ya una partida presupuestal para la puesta en marcha de este centro arqueológico.  Tiene una fortaleza de muros en forma curva y hay también túneles que pienso posteriormente, se darán a conocer para poder entrar a visitarlos.  Desde la parte alta de la cima se ve un paisaje maravilloso de la ciudad, los cerros como alfombras llenas de colorido, sembríos y andenería preciosa, un silencio que acaricia la mente y el alma, un sol esplendoroso en estos meses, que es como verano para la zona sierra.  No es muy largo el trayecto a recorrer y vale la pena visitarlo.

¡¡Hasta la próxima¡¡

Fuente: UNMS – Ciencias Sociales, por: Alberto Bueno Mendoza

Laguna Parón. Caraz, Huaraz-Ancash, una caricia a los sentidos.


Huaraz – Caraz, la Laguna Parón para ser más exactos que es lo que nos ocupa en este caso, es un lugar visitado por muchos viajeros que van en busca de aventuras, debido a sus glaciares y las montañas que le rodean. Asimismo, por la hermosa naturaleza en la Cordillera Blanca, principalmente el popular nevado Huascarán. Los distritos son: Huaraz, Cochabamba, Colcabamba, Huanchay, Independencia, Jangas, La Libertad, Olleros, Pampas Grande, Pariacoto, Pira, Tarica. Las actividades de deporte y aventura que ahí se practican son: Escalada, Trekking, Acampada, Snowboard, Bicicleteada de montaña. Ahí podrá degustar de los deliciosos platos de: Trucha frita, a la parrilla o en chicharrón, papa cashki, shakwi, ceviche de choco, chancho asado, humitas, dulce de calabaza, etc. Como festividades en la Provincia de Huaraz, se encuentran: Festival de aventura, Carnaval Huaracino, Aniversario de la Creación de la Provincia de Huaraz, Semana Santa Huaracina y del Señor de la Soledad entre otros.

La Laguna Parón está formada por la deglaciación de los nevados: Caraz, Artezonraju, Huandoy, Paria, Pirámide, Chacraraju y Pisco; es el depósito de agua dulce más grande del Parque Nacional Huascarán, presenta 4 kilómetros de largo y 900 metros de ancho, con una profundidad de 76 metros y su contenido se estima en 53 millones de metros cúbicos, sus aguas son de color azul turquesa por los sedimentos que vienen de la unión de nieve con hielo y la falta de flora. La laguna está ubicada a 32 km de la ciudad de Caraz, a una altura de 4,185 m.s.n.m. Desde la laguna se aprecian los nevados Artesonraju, Pirámide de Garcilaso, Huandoy Norte, Pisco, Chacraraju y Paria. 

El recorrido de Caraz hacia la Laguna de Parón es de aproximadamente 2 y media horas en vehículo.  Durante este camino se pueden apreciar los Apus o cerros revestidos como de alfombras de gras y una flora maravillosa; plantitas que crecen allí de distintos matices: Rojos, anaranjados, violetas, amarillos, verdes, blancos y otros colores.  Los árboles que se aprecian a uno y otro lado en la trocha son realmente como de un cuento de hadas, algunos son frondosos y altos que adornan más este lugar. Por la ruta se te cruzan patos, gallinas, vacas,  burros y puedes ver en las faldas de los cerros también ovejas; en fin, es como estar en el paraíso.  Antes de llegar al sitio exacto, está la entrada aproximadamente 35 minutos antes, donde uno puede parar unos instantes, ahí se paga el ticket de entrada a la laguna y luego se continúa el camino.  Al llegar se aprecia el letrero del nombre del lugar, su altitud que es de alrededor de 4,200 mts. sobre el nivel del mar; -si deseas tomarás unas pastillas desde un día antes que viajes para el mal de altura que es el soroche, puedes consultarle a tu médico-.

Hace unas semanas estuve contemplando en vivo el Nevado de la Laguna Parón, la pirámide de Garcilazo. Desde el viaje que uno hace desde Caraz que está en vehículo a 7 horas y media de Lima, cabe resaltar que es desde aquí que se está muy cerca a las lagunas más importantes, encontramos a 5 minutos el Complejo Arqueológico Tumshukaiko, muy cerquita del Ecolodge donde estábamos hospedados.  También estuvimos en Piscigranjas y no en vano, Huaraz y cada uno de sus hermosos distritos que son 10 en total que integran la provincia peruana de Huaylas; ubicado en el Departamento de Ancash son llamados:  “La Suiza Peruana”. El distrito de Caraz que quiere decir: Lugar de agaves o maguelles, fue fundada por San Ildefonso de Caraz en 1573, la provincia es Huaylas, se ubica a orillas del rio Santa. Tiene un clima templado durante todo el año, con temperaturas que oscilan de 18 a 26 grados centígrados. A esta ciudad se le conoce como Caraz dulzura, por sus deliciosos postres realizados a base de leche y manjarblanco; entre ellos hay pastelillos, helados la cuarteada, pasteles, etcétera y también podrás saborear chicharrones y llunca de gallina, que es una sopa típica de la región.

Vale la pena absolutamente todo, los ojos y las palabras quedan cortos para describir tanta belleza, el color turquesa de sus aguas son maravillosos y te producen un relax, un descanso mental, una sensación que estás en un sitio de increíble belleza y apacibilidad, el contacto con la naturaleza es total, el olor a tierra, a bosque, hasta las piedras y rocas que hay a los lados de la laguna están formadas por minerales, pues, en ellas se aprecian partículas de los mismos, que brillan al sol que luce y se siente más radiante y resplandeciente que nunca. Hay unos botecitos en la laguna que puedes tomar y remar si así lo deseas. No puedes perderte este destino si vienes al Perú, y a los mismos peruanos también se los recomiendo.  Es una Laguna de los Dioses.

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¡¡Hasta la próxima!!

Una aventurada carrera

Debió tener diez años mi niña, para haberse presentado la oportunidad de participar en una carrera aquí en Lima-Perú, en el Colegio donde ella estudiaba.  Había que correr desde la primera cuadra de la avenida Brasil hasta el óvalo de la Plaza Bolognesi; quienes son peruanos, sobre todo limeños, saben de qué ruta se trata, esta distancia a mi parecer era moderada.  Pienso que hay que estar en forma para participar así sea de un tramo no muy grande y hacer ejercicios con regularidad. No obstante haberme vestido de monja para una presentación del mismo colegio anteriormente; pues, esto se trataba de un reto totalmente distinto. Hay que tener una predisposición optimista en primer lugar y muchas ganas, a fin de participar en cualquier disciplina deportiva, que se les presentase a nuestros hijos para colaborar con ellos, o con su institución educativa. 

De chica era un poco floja para los ejercicios, claro que como a cualquiera, me gustaba montar bicicleta, pasear por los parques, pero nunca he sido una gran deportista. Cogí la costumbre de caminar a paso acelerado por bienestar y salud, también para mantener un peso, digamos adecuado; mi compañero en aquel entonces ayudó mucho para efectuar esta rutina de caminatas y/o trote, y del hábito de salir a respirar aire puro y fresco. Hoy evoco esos recorridos por el Parque Acosta en Magdalena del Mar, por el Parque de la Pera del Amor en San Isidro y muchas otras veces, esas dos vueltas que dábamos al Golf, lugar muy conocido aquí en Lima; un club fabuloso e ideal; por sus formidables veredas para realizar toda clase de ejercicios.  Pues, ahí se aprecian gente de la zona o turistas hospedados en alguno de los extraordinarios hoteles alrededor de este Club El Golf, caminando, trotando, corriendo, etcétera. Por cierto, un saludo al Paraíso y/o a la multidimensionalidad, a mi compañero de vida que hizo que esto fuera una costumbre para mí y que hoy ya no está físicamente en este espacio.    

Volviendo a lo que nos ocupa, sobre la carrera que se iba a llevar a cabo, mi hija tenía ciertas dudas de lo que esto podía ser, pero a la vez estaba alegre que su madre participara en este tipo de eventos, cooperaban parejas de los padres de familia o alguno de ellos, del salón correspondiente; me parece que esta actividad fue a causa de un aniversario del Colegio. Se supone que antes de iniciar una carrera deportiva, debe calentarse el cuerpo, hacer cierta rutina de ejercicios, como lo venía haciendo con un grupo de compañeros aeróbicos, que será ocasión de otro artículo. Por lo menos, estando uno de pie, debe inclinar los brazos hacia la punta de los dedos de los pies algunas veces, soltar las piernas, saltar en el mismo lugar, doblar las rodillas, debiendo antes haber bebido unos vasos de agua.

Por fin comenzó la carrera, y no iba a ser por supuesto yo, una de aquellas que llegasen primero.  Los padres eran todos muy entusiastas.  A los costados de la avenida Brasil, los salones del colegio hacían barra, entre estas zonas debió haber estado ubicada mi hija para el momento en que pasáramos y hacer la bulla correspondiente. ¡Cual sería la sorpresa de ella!, cuando observa que venía una buena cantidad de padres de familia de su salón y a la vez delante de éstos, una camioneta de ambulancia; lo que le hizo pensar inmediatamente: Seguro es mi mamá, como toma ciertas pastillas para tener niveles adecuados a fin de cuidar su salud por la presión arterial, colesterol y triglicéridos, es muy probable que vaya en ese vehículo, porque según ella: No me veía.

Cuando se empinó para ver quién o quiénes estaban dentro de dicha ambulancia, se alegró totalmente al ver que no se trataba de mí; sino, de otros padres de familia que se acalambraron, así es que, se le vino el alma al cuerpo cuando vio que pocos metros atrás, venía yo corriendo con un grupo de padres, a paso seguro pero lento, era como a la altura de la Avenida Bolívar que sucedió esto. Al recordarlo hoy, esto me divierte.  No me arrepiento de haber participado y con mucho orgullo recuerdo que fui una de las ocho últimas que llegué a la meta y que cuando llegamos nos echaron agua de un camión grande, a todos los competidores. Nuestras hijas y las monjitas del Colegio estaban muy contentas, emocionadas, son muy entusiastas para esta clase de competencias, celebraciones y en fin, cuanto el Colegio podía conmemorar y más, sí había mucha participación de los padres de familia. Eran expertos en organizar festivales, saludo a la gran Congregación Salesiana.

¡¡¡Misión cumplida, dije!!!, el pecho lo tenía empapado de sudor, pero estaba erguida, tenía un número de competencia en el t-shirt que llevaba puesto y claro, llegué agotada, la respiración al tope, latidos acelerados, pero contenta de haber participado, porque recuerden: No es importante en una carrera deportiva GANAR, lo que vale es: PARTICIPAR.  Eso nos reconforta personalmente, y llena de seguridad y alegría a nosotros y a nuestros hijos.

¡¡Hasta la próxima!!