El estar allí, es como yo lo sentí: De libertad, y de naturaleza. De apreciar en silencio para poder escuchar el sonido de las aves y la brisa del mar, pues, los Humedales colindan con la playa; caminar por ahí, ver a los pescadores en el muelle, y apreciar como seres humanos la majestuosidad del paisaje, de la ecología y de lo pequeños que somos en este Universo…