La reina en el camión verde

Era por la década de los 70s cuando hubo un concurso en el colegio de primaria, un reinado. En esa época se votaba por tickets que cada uno adquiría de acuerdo a la candidata de su preferencia. En esos años estábamos en el colegio las tres hijas mayores y tuvimos muchas anécdotas, celebraciones, premios, diplomas y actuaciones; amigos y maestros que nunca olvidaremos y varias medallas por aprovechamiento y buena conducta.

Era un grupo muy lindo de alumnos, compañeros, profesores, directivos; de dicho plantel. Creo que los años de la primaria en cualquier ser humano son los mejores para todos, por las huellas que dejaron en nosotros para siempre. Pues, es ahí donde desarrollamos nuestras habilidades, personalidad, interacción social, talentos artísticos, y desde ya se puede apreciar a veces las aptitudes que tendremos más adelante. En el Colegio siempre fui un poco consentida por las profesoras.  El divino tío de un gran amigo mío, coordinador administrativo de la escuela, el señor Francisco, a quien con cariño le decíamos “Don Panchito”, era muy dulce y atento con mi madre; conmigo y mis hermanitas.

Llegado el día de la elección de reina de la primaria, quedé finalista con una niña de 4 o 5 años menos que yo, salí favorecida y gané ese año el codiciado reinado de primavera. Nos dimos una vuelta al patio del colegio delante del alumnado en señal de comunicar que habíamos ganado -el primer puesto yo-; y el segundo puesto la niña mencionada. Cuando era ya el día de la celebración, no olvidaré a mi madre, muy entusiasmada con la ceremonia y mi padre también, por supuesto, morían por estar ahí presentes, era la primera vez que la hija mayor salía de reina de primavera. En el colegio nos esperaban en la puerta una recepción de pajes, que eran los alumnos del 4to. y 5to. año de primaria, todavía los tengo reflejados en los ojos a todos, como si fuera ayer; e íbamos a colocarnos las favorecidas reinitas en una sala principal del colegio donde se iba a ubicar el séquito y todas por supuesto, con nuestro cetro de belleza.

Recuerdo que ese día me levantaron muy temprano y me llevaron a la estilista, era la tía Connie; después de esto me vistieron con el traje de reina que ya estaba hecho y que era muy lindo, de color clásico blanco, muy largo, con cola de regular tamaño y con mi capa roja que hacía juego con el cetro del mismo color. No olvidaré nunca el peinado que llevaba puesto y era también la primera vez en mi vida que me maquillaban. Por otro lado, mi padre se preparaba para llevarme con mi elegante vestido y cetro a la gran celebración del reinado.

La Protagonista

¡Cuál sería mi sorpresa! que cuando estaba ya lista, mi padre -que por cierto se dedicaba al negocio de las construcciones-, tenía una pequeña flota de camiones y había decidido llevarme en uno de ellos, el camión verde muy conocido por sus clientes y por la familia; pues, era su preferido. Él le llamaba “El Poderoso”. Inmediatamente le dije: “Papi no, llévame por favor en tu auto que en la puerta del Colegio habrá dos o tres guardias escolares esperándome y haciéndome la escolta a la entrada”. Mi padre me respondió: “Hija, te podría llevar en cualquier vehículo, pero hoy quiero que tengas personalidad y seguridad en tí misma, así es que sube al camión y vamos, adelante. Eres una reina en el vehículo que fuera”.

Era una niña y naturalmente me sentí un poco avergonzada, tenía prejuicios sobre ¿Qué iban a decir mis profesores y mis amigos cuando me vieran bajar de un camión? Creo que a todos nos han pasado en la niñez situaciones embarazosas similares, más en mi caso con un padre tan espontáneo, genuino y peculiar por decir lo menos; tanto porque en esa época la palabra del padre era ley y se cumplía. Había mucha obediencia y se guardaban las formas.

Hoy de mujer adulta veo cuán útil fue esa acción, esa lección. Probar que en cualquier vehículo que yo apareciera en ese reinado iba a ser la misma, que un fenómeno externo como no llegar a la ceremonia en el carro que yo deseaba no cambiaría nada, que todo es según el color con que lo mires o la perspectiva del ángulo con el que lo observes; y pienso que me dejó gran enseñanza para forjar el carácter, personalidad, sencillez, temple y estar preparada para los imprevistos en la vida en cualquier circunstancia.

Es bueno pasar por situaciones sorpresivas, impensadas o especiales, en esos momentos está a prueba la formación de los rasgos de tu carácter, de tu entereza y la forma como puedes afrontar las situaciones que en la vida se te presenten repentinamente; sin planes por delante, medidas totalmente distintas o antagónicas que ocurren y que en el momento que aparecen las debes enfrentar.

Les digo en forma general que no necesitamos ser parte de un reinado, o quedar finalista, semifinalista para aprender esta lección; lo mío fue esta circunstancia especial que se grabó en mi memoria, vivir ese momento fue inolvidable. Recuerdo la cara de sorpresa cuando entré y vi a mis amigos los pajes mirando cómo bajaba a la ceremonia “la reina en un camión”; pero especialmente esta experiencia sería para mí muy enriquecedora y quedó plasmada en mí. La vida desde la niñez es un continuo y permanente aprendizaje. Siempre agradecida por tus enseñanzas y tu naturalidad, padre.      

¡¡Hasta la próxima!!

Publicado por Centellando

Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora.

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