Hola y que bueno saludarlos a todos. Los extrañaba y moria de ganas de contarles muchas anècdotas y cosas sucedidas. Bueno, quien no quisiera estar, caminar, respirar el aire de tal anheladas y lejanas tierras, creo que cualquier mortal. Hospedados en zonas de turistas donde te dirigen hacia restaurantes y locales en general, esta vez se nos ocurriò explorar por nuestra cuenta y no nos arrepentimos. Pues yendo 3 cuadras y media màs allà, encontramos una esquina en donde vendìan esas shawarmas turcas de carne de carnero tan deliciosas. Pero eso no era nada, estaba ahì una gran vìa, toda por explorar, llena de luces colgantes en cada esquina, con banderitas de colores y como juguetitos colgados. Luego, la gran tienda de dulces conocidisima en esta gran acera, Mohamed o algo asì; por ahì tengo la foto que me tomè en la puerta de su local, que todo mundo para allì a comprar dulces. Mis ojos se multiplicaban por 15 o 20 veces màs sus visiones, querìa acaparar todo con mis sentidos; las boutiques son tan hermosas, y esos helados que preparan mundialmente conocidos. Cada noche era una aventura que recorrer despuès de recorrer los extraordinarios tours en la ciudad y las afueras. El Galata lo tengo en mis pupilas, subir, ver desde allì la ciudad, tomarse fotos; El Bòsforo, la divisiòn entre Asia y Europa, sus museos. Tanto asì que terminè admirando el arte de las Mezquitas, claro, me dio pena que la Iglesia que una vez fue catòlica Santa Sofìa, hoy fuera una Mezquita, pero es que hoy pertenece a los que en su mayorìa son musulmanes. Pero, no hablemos de religiòn que hay para todos los gustos y ese no es nuestro punto, nuestro tema es el turismo y la historia. Sus comidas son sanas, usan mucho yogurt en ensaladas y casi la mayorìa de sus almuerzos o cenas. No hay la miscelànea curinaria como lo hay en Perù, pero es agradable tambièn, mucho comen albòndigas y como no probar su te rojizo que se ve en todas sus series y novelas y lo sirven en copitas. Quedè muy maravillada de la ciudad, de la cantidad de turistas, de sus amables choferes, del extraordinario guìa, voy a hablar mucho de esto porque fui a muchos lugares historicos, pero no quito de mi mente Effeso, el lugar donde viviò la Virgen Marìa y està inclusive una casita pequeña que todo catòlico, cristiano y hasta agnòstico quiere conocer. No puedes ir a Turquìa sin visitar Capadoccia, ahhhh, eso es otra cosa, vale la pena y si que lo vale, los 300 euros que en promedio te cuesta esa travesìa, te levantas ese dìa casi 4.30 de la mañana, pero, vez como van inflando los globos, como van subiendo y como observas gente de todas partes del mundo emocionadas de estar allì, de poder subir y desde lo alto observar toda la maravilla que es Turquia, recuerda, antes fueron los reyes y poderosos del mundo: El Imperio Otomano. Espero que este comienzo de relato de todo lo que ocurriò en Tjurqjuìa te anime a seguir leyendo sobre este tema. Centellada Noche y hasta pronto. Hasta el siguiente y centellado encuentro!!!
Maravillas de Turquía: De Mezquitas a Capadoccia
Publicado por Centellando
Desde chica me ha gustado los viajes, la aventura, el ir cantando en el carro de paseo con mis hermanas; el aprender mucho de mi Guerrero de la Luz, mi padre. Así como de la suavidad y los aprendizajes que siempre me obsequió mi madre. Me ha interesado mucho la Historia, Culturas Pre Incas, Incas y conocer in situ todos estos lugares. Soy una admiradora de la belleza que hay en Perú, así como de los sitios hermosos del mundo. Soy un poco hiperactiva, apasionada de lo que me gusta y maravillada de lo que mis pupilas pueden apreciar, agradezco a mi hija, quien me ayudó en la elaboración de esta página de Centellando Blog; espero les guste mis historias, viajes, recorridos por el mundo y las magníficas culturas que como humanos debemos apreciar y agradecer al Universo. Su servidora. Ver más entradas